Curt Schilling: del infierno, nuevamente a la pantalla (Video)
El legendario ex pitcher se recupera de una dura batalla contra el cáncer de boca que le fue diagnosticado a principios de 2014
Schilling -con su hijo Garrett- vistiendo una de las franelas que le dieron gloria, la de los Boston Red Sox. Crédito: Getty Images
Apenas hace unos días, el espectacular derecho nacido en Anchorage, Alaska, declaró que su enfermedad se debía al hábito de mascar tabaco durante más de tres décadas y que a pesar de que fue advertido por amigos, colegas y familiares sobre el peligro que esta actividad conllevaba, no hizo caso.
A sus 47 años, Schilling ocupa un lugar importante en el equipo de expertos que analizan la pelota caliente del canal ESPN, particularmente en la emisión ‘Baseball Tonight’, espacio que retomará tras un largo viacrucis de tratamiento de quimioterapia y radiación, además de la convalecencia de un padecimiento conocido como ‘squamous cell carcinoma’, un tipo de cáncer de boca que le fue diagnosticado tras una biopsia y que también padece el ex quarterback de los Bills de Buffalo, Jim Kelly. El ganador de tres Series Mundiales contó en entrevista con Karl Ravech que llegó a experimentar grandes dolores durante las 24 horas del día en un lapso de largos cuatro meses.
El seis veces All-Star y MVP de la Serie Mundial de 2001 contó que si por él hubiera sido, hubiera ‘tirado la toalla’ y que su particular ruta crítica le ha costado 85 libras de peso, mucho dolor y la incertidumbre ante un indeseado retorno de la enfermedad que considera superada, aunque tenga que visitar al médico cada mes y realizarse chequeos exhaustivos dos o tres veces al año para asegurarse de que todo está bien.
Schilling –quien no desea hacerse el mártir por su padecimiento- describió los ocho meses completos como “los más difíciles de su vida”, incluso sufrió una infección por estafilococo en una semana que quisiera borrar de su existencia. Sin embargo enfrenta con prestancia el hecho del que afirma ser el único responsable: “Me dije, ¿sabes? Esto podría ser peor, podría haberle pasado a uno de tus hijos. Lo puedes soportar. Nunca me dije ¿‘por qué yo’? y nunca lo haré”.