Conoce la colección de autos antiguos que olvidó un millonario

Se trata de una de las mayores colecciones de vehículos viejos de Europa
Conoce la colección de autos antiguos que olvidó un millonario
Colección de autos antiguos.
Foto: Suministrada

Algunos olvidan a sus mujeres en sus viajes, otros a sus hijos, pero muchos sus posesiones. Y si son de un millonario que poco le importaba lo que tenía, con mayor razón.

Y así pasó en un pueblo de Francia, donde descubrieron una de las mayores colecciones de autos antiguos de Europa, olvidada por un millonario. El descubrimiento de estos carros se debe en realidad a un amigo de la familia.

A Pierre Novikoff de Artcurial le gustaba coleccionar autos, y su pasión venía desde antes de la Segunda Guerra Mundial.

Hace años, la colección Baillon consistía en aproximadamente 200 autos raros que el propietario francés acumuló. El más antiguo de la colección era un Renault de cuatro cilindros de 1912.

El olvidadizo millonario dejó una Ferrari 250 GT SWB California Spyder, un Bugatti Type 57 Ventoux, un Maserati A6G 2000 por Frua y un Talbot Lago T26 Saoutchik Cabriolet que tenía en un punto que fue propiedad del rey Faruk de Egipto.

Estos vehículos son una mera muestra de lo que se ofrecerá el 6 de febrero, donde se esperan 60 autos en alguna condición de venta y otros 40 para los repuestos, que serán ofrecidos en venta de subasta en Retromobile de Artcurial, en París.

El vehículo más moderno de la colección es una Ferrari Mondial que se ofrecerá con el resto de los subastados. A causa de una bancarrota en 1978 se redujo la colección en 100 autos.

El coleccionista compró un raro Ferrari California de 1971, que se dice en realidad era el auto del actor francés Alain Delon, quien lo compró en 1963. Hay fotografías de él con Jane Fonda y Shirley Maclaine.

Algunos autos de los años 20 y 30 todavía tienen la pintura original. Muchos de los vehículos más interesantes son de la década de 1930, los años 40 y 50, la mayoría hechos por empresas francesas.

Muchas de las haciendas que han dejado millonarios en América Latina todavía conservan sus vehículos, pero algunas regulaciones de los países prohíben sacarlos para su venta, los que reduce el mercado a sus herederos.