‘Ángeles de Layaway’ pagan por regalos de Navidad

Uno de los beneficiados es una madre con una hija enferma de cáncer

@Yorshmore

La noticia que en noviembre recibió Laura Zannelli fue devastadora, de las peores pesadillas que una madre pueda sufrir.

Sabrina, su hija única, de 10 años de edad, fue diagnosticada con leucemia.

El cáncer en la sangre apareció de repente, la mano se le desvanecía cuando la niña escribía y poco a poco el dolor se fue apoderando del cuerpo de su hija, recuerda Zannelli.

Cuando los médicos revisaron los análisis de la pequeña y le informaron de los resultados; la tristeza, la pena, la desgracia, la adversidad y el desconsuelo se convirtieron en lágrimas, muchas lágrimas.

Durante un mes Zennelli se ausentó de su trabajo como gerente departamental de una tienda Kmart en el área de Fairfax, cerca del complejo comercial The Grove, para atender a Sabrina y hacer los arreglos para las quimioterapias.

Hace una semana Zannelli, inmigrante uruguaya y madre divorciada, regresó al trabajo y durante el descanso para la comida decidió adquirir en la misma tienda los regalos de Navidad para su hija.

“Le compré pijamas con los personajes de Disney para que se motive y gorros para la cabeza porque empezará a perder el pelo con el tratamiento”, relató.

En total fueron alrededor de 100 dólares los que Zannelli puso en el sistema de apartado de la tienda para pagarlos cuando le llegara su cheque de nómina.

El lunes cuando intentaba pagar por los obsequios, la máquina registradora le indicó que su deuda había sido liquidada.

Ese día una persona llegó a la tienda y de manera anónima pagó las deudas que varias personas tenían en el sistema de apartado, incluyendo lo que había comprado Zanelli.

No es un fenómeno aislado en las fiestas navideñas, donde los buenos samaritanos también se hacen sentir con gestos como estos.

Esas personas que desinteresadamente cubren los adeudos de quienes apartan los regalos navideños para sus hijos son conocidos como “Layaway Angels” (ángeles del sistema de apartado).

Y para Zannelli son realmente ángeles que han llegado para ayudarle en uno de los momentos más difíciles de su vida y cuando más apoyo necesita.

“Fue una emoción muy grande, fue como una señal, que Dios está conmigo y con mi hija”, dijo Zannelli. “Es grandioso que la gente tenga lindo corazón para ayudar a los demás, sin importar quién sea o de dónde sea” dijo Zannelli.