Gobernador dice que conflicto desatado por desapariciones se ha atenuado

El gobernador de Guerrero habló sobre las protestas causadas por la tragedia de los 43 normalistas de Ayotzinapa
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Gobernador dice que conflicto desatado por desapariciones se ha atenuado
Ortega dijo que hay anarquistas detrás de los hechos violentos de las protestas.
Foto: Arrchivo

El gobernador de Guerrero, Rogelio Ortega, dijo hoy que ha logrado atenuar “parcialmente” el conflicto que vive ese estado mexicano a raíz de la desaparición de 43 estudiantes el 26 de septiembre pasado y atribuyó los actos de vandalismo a un reducido grupo de anarquistas.

La desaparición de los alumnos de la Normal Rural de Ayotzinapa fue “el detonante de una crisis política y social que se venía gestando en el interior de las instituciones, no solo del estado de Guerrero (sino) del país”, por la penetración del crimen organizado, dijo Ortega a la emisora Radio Fórmula.

“Lo que he intentado en estos ya casi tres meses (al frente de la Gobernación) es atenuar el conflicto y lo hemos logrado parcialmente“, apuntó tras señalar que ya no son miles, “ni siquiera cientos”, los que participan en las manifestaciones.

“Esto lo hemos logrado con base en acuerdos con los dirigentes” para no solo acompañar y ayudar a los familiares de los jóvenes que desaparecieron a manos de policías y criminales en Iguala, sino también para atender demandas sociales ancestrales, indicó.

Sobre los hechos de violencia registrados en el marco de las protestas, como el ataque a edificios oficiales y la quema de vehículos, el gobernador señaló que detrás de ellos están anarquistas procedentes de Oaxaca y de Ciudad de México.

Son “personas externas (…) que aprovechan el sentimiento, el reclamo de los familiares de los muchachos desaparecidos, para realizar acciones vandálicas, de violencia simbólica, en contra de las instituciones”, apuntó.

“Están en plena desesperación, pero esto lo vamos a contener”, prometió Ortega, quien asumió las riendas de Guerrero después de que el político del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD) Ángel Aguirre renunciara como gobernador en medio de una ola de protestas por la desaparición de los estudiantes.

El gobernador desvinculó de los actos de violencia a los maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación (Ceteg). “Tengo entendido que incluso los dirigentes dialoguistas de la Ceteg van a hacer declaraciones de deslinde de estos hechos vandálicos”, comentó.

Según la versión oficial, el pasado 26 de septiembre policías locales atacaron a tiros a los estudiantes por órdenes del entonces alcalde de Iguala, José Luis Abarca, para evitar que interrumpieran un mitin de su esposa, María de los Ángeles Pineda, y causaron la muerte de 6 personas y heridas a otras 25.

Además, los policías capturaron a 43 jóvenes y los entregaron al cártel de drogas Guerreros Unidos, algunos de cuyos miembros -detenidos semanas después- dijeron que los habían asesinado e incinerado en un basurero, aunque solo uno de ellos ha sido identificado a partir de restos calcinados analizados en Austria.

Los familiares no creen en esta versión y aseguran que, mientras no haya una prueba científica e irrefutable de que fueron asesinados, continuarán con la búsqueda.