Padres crean una escuela para sus hijos en sur de LA

Padres hacen la diferencia en el futuro de sus hijos con la Academia Preparatoria para el Colegio Julián Nava
Padres crean una escuela para sus hijos en sur de LA
La Academia Nava en el sur de LA, fue creada por padres que aspiran a una mejor educación para sus hijos.
Foto: Aurelia Ventura / La Opinión

@Alvaradoisa

“Los ojos del mundo están sobre ustedes”, se lee en un aula donde los alumnos visten de corbata.

En una pared del salón hay mochilas confeccionadas con trozos de telas, simulando las que usarían los migrantes para cruzar la frontera. Así evocan el tortuoso camino de algunos de sus padres.

Es la clase de historia en el noveno grado. ¿Qué hay de extraño? Que algunas preparatorias del barrio, el Sur-Centro de Los Ángeles, no imparten el curso a los novatos, como tampoco les enseñan idiomas, un requisito básico para ingresar a la universidad.

La Academia Preparatoria para el Colegio Julián Nava es un garbanzo de a libra en esta zona.

De hecho, el pequeño instituto no existía hace un año, era apenas una propuesta de un grupo de padres preocupados de que sus hijos ingresaran a preparatorias de la región, donde la tasa de graduación es de menos del 50%, o a una escuela experimental (charter o magnet) a varias millas de casa.

“Al principio algunos padres lo veían como un sueño”, contó María Melendrez, quien estuvo detrás del proyecto académico. “Estamos muy orgullosos de lo que hemos logrado”, agregó.

Así lo hicieron: en agosto de 2013 concluyeron que querían una nueva y mejor escuela para sus hijos, en octubre sometieron una aplicación en el Distrito Escolar de Los Ángeles (LAUSD), en enero de 2014 se aprobó la iniciativa y en agosto iniciaron las clases.

Se trata de un proceso distinto al que han seguido otros padres, que han forzado cambios de personal, currículo o incluso han creado planteles independientes a través de la ley Parent Trigger.

“Nos sorprendimos que éramos nosotros los que empujábamos” el plan, dijo Melendrez.

Actualmente, la Academia Nava sólo imparte el noveno grado a 282 estudiantes. La idea es agregar unos 300 cada ciclo. Cuando se gradúe la primera generación esperan tener alrededor de mil.

Adyacente a la preparatoria Jefferson, sus estudiantes comparten canchas, cafetería y biblioteca. Pero es fácil distinguir a los pupilos de cada plantel: los de la Academia Nava visten uniforme y corbata.

El director Thomas Welch insiste en que no pretenden robar pupilos a institutos cercanos. “El propósito es traer de regreso a chicos que van a escuelas lejanas”, precisó.

En la entrada del aula de historia está grabado el número “69”. Es el año en que se construyó el salón. Al norte, en contraste, está la moderna preparatoria Nava, cuya edificación costó $300 millones.

Welch pregunta por qué hay chicos que prefieren la vetusta Academia Nava. “Es por lo que se enseña dentro de los salones; aquí se aprenden cosas increíbles”, subraya.