Los problemas del racismo estructural

En el momento en que comparó a Michelle Obama con uno de los personajes de El Planeta de los Simios, Figueroa nunca pensó que tales comentarios fueran racistas

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Los problemas del racismo estructural
"Sabemos que la marcha no ha terminado", dijo Obama ante miles de personas en el puente Edmund Pettus.
Foto: EFE

Rodner Figueroa, ex conductor de Univisión, dice que no es racista a pesar de haber hecho comentarios peyorativos contra Michelle Obama, esposa del Presidente. ¡Qué atrevimiento!

Asimismo, Lily Estefan del programa “El gordo y la flaca” y su compañero Raúl de Molina aseguraron que Figueroa no tiene prejuicios raciales porque uno de sus progenitores es afroamericano.“Para el que no lo sepa, su padre es negro”, manifestó la flaca Estefan.

Los tres, Figueroa, Estefan y de Molina, no se dan cuenta que el hecho de que una persona tenga ascendencia “negra” no quiere decir que no puede sufrir de racismo contra su propia gente.

Es decir, una persona afrodescendiente, como una gran parte de mulatos en Haití o en Brasil, tienen serios prejuicios raciales contra su propio grupo étnico. Por otra parte, uno de los casos más conocidos en nuestro país es el de Lupe Moreno de la Ciudad de Santa Ana. No obstante de ser México-americana, Moreno es igual o más virulenta contra la población latina que los propios europeos-norteamericanos.

A esta forma de racismo,sociológicamente se la conoce como “discriminación estructural”. “Hace que las víctimas se detesten así mismos”, dijo Agustín Gurza, destacado periodista latino.

En otras palabras, las estructuras sociales, como la religión, la educación, costumbres, cultura, etc., son tan dominantes sobre el individuo que, en dado momento,no le permitendecidir por sí mismo. La persona actúa en forma irracional.

A fines de la década de 1970, después de la dictadura de Hugo Banzer Suarez, se reiniciaron las primeras elecciones bolivianas. Entre los candidatos a la presidencia se encontraba Domitila Chungara, de raíces indígenas. Muchos bolivianos de su clase no votaron por ella porque era una mujer aymara; incluso algunos sintieron vergüenza por el hecho de que iba a representar a los bolivianos en fórum internacionales a lado de políticos destacados y aparentemente más “civilizados”.

Por supuesto que Bolivia ha cambiado radicalmente con relación al pasado. Las estructuras de hoy son diferentes y menos racistas al indígena.

Actualmente, muchas mujeres norteamericanas no votan por una candidata de su género en elecciones presidenciales porque creen que “las mujeres no son tan aptas como los hombres a la hora de tomar decisiones”. Este el caso más conocido sobre una discriminación estructural.

En consecuencia, en el momento en que comparó a Michelle Obama con uno de los personajes de El Planeta de los Simios, Figueroa nunca pensó que tales comentarios fueran racistas.

Su mundo, es un universo lleno de estructuras discriminatorias que no le permiten ver la “verdad” de las cosas. Paradójicamente, Figueroa es víctima de ese mundo mundano y racista.