Editorial: Mayor presencia en las urnas

El sistema representativo de gobierno peligra con la apatía de los votantes
Editorial: Mayor presencia en las urnas
Elecciones en Van Nuys.
Foto: Ciro Cesar / La Opinión

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La participación electoral en la pasada elección municipal en Los Ángeles fue desastrosa. Se estima que menos de uno de cada 10 angelinos salió a votar por concejal, por funcionarios escolares y por medidas que, precisamente, cambiaban las fechas de este tipo de comicio para reducir el ausentismo. Esperamos que esta modificación, promovida por las Enmiendas 1 y 2 y aprobado por una gran mayoría de los 8.6% de votantes que participaron, aumente la asistencia a las urnas.

Una de la explicaciones sobre la baja participación electoral es el desconocimiento y desinterés de los votantes ante la ausencia de un tema candente o controversial que esté en juego.

Nuestra ciudad parece tener un problema crónico de ausentismo electoral. El condado de Los Ángeles fue el de menor participación electoral en todo el estado en las elecciones de junio y noviembre de 2014. En 2013 solamente participó 18% de los votantes elegibles en la elección para alcalde.

El elevado ausentismo electoral es un problema para nuestra democracia. La apatía de la mayoría es el peor enemigo del sistema político representativo, porque quienes eligen a las autoridades son los que sufragan; ellos ejercen una influencia desproporcional por el vacío creado por los que no votan.

Esta preocupación lleva a que se haya presentado en Sacramento una serie de medidas con el fin de elevar la participación electoral.

El senador estatal Robert Hertzberg, por ejemplo, tiene la medida SB163 que enviaría una boleta electoral por correo cuando se manda la información electoral, en vez de tener que solicitarla específicamente como ocurre ahora.

Otras propuestas van desde permitir a los californianos registrarse y votar dos semanas antes de la elección en centros electorales satélites ubicados en escuelas, bibliotecas, centros comerciales y edificios públicos; hasta autorizar que los jóvenes de 17 años de edad puedan votar, tal como ocurre en las primarias de Oregon, Hawaii e Indiana, entre otros.

Urge tomar acciones para motivar e involucrar a los votantes en el proceso electoral. Los candidatos son responsables de explicar por qué deben ser electos, el sistema es el que debe facilitar el acceso de los votantes a información sobre los candidatos y dar facilidades múltiples para expresar su preferencia política.