Analistas: asesinato de políticos se da por el control territorial

En las últimas 48 horas dos candidatos perdieron la vida a manos de sicarios
Analistas: asesinato de políticos se da por el control territorial
El asesinato de candidatos aumenta en México, cuando se acercan las elecciones.
Foto: Getty Images / Getty Images

México
A los delincuentes les interesan las alcaldías de México, ya sea para pasar o vender droga; para controlar secuestros y extorsiones o para mantener el desorden social y el control económico. En estas ideas coinciden analistas para explicar la más reciente racha de violencia en contra de candidatos locales a dos semanas de las elecciones en la tierra azteca.

En las últimas horas asesinaron en pleno mitin proselitista al aspirante por el izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD) a la alcaldía de Yurícuaro, Michoacán, Enrique Hernández, quien fue miembro de los grupos de autodefensa que se opusieron a los Caballeros Templarios.

En paralelo, en el municipio de Huimanguillo, Tabasco (surete), asestaron 16 balazos en contra de Héctor López Cruz, del Partido Revolucionario Institucuional (PRI), que pretendía ocupar el puesto de regidor en una región gobernada por el PRD.

“La democracia en México tiene varios enemigos a quienes les interesa mantener el caos”, explica José Fernández Santillán, analista de seguridad del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey.

“Y es claro que el Estado no puede garantizar en muchas zonas su principal función, que es el derecho a la vida, porque tenemos un Estado en el que está presente la impunidad y mientras no se combata vamos a ver morir una y otra vez a políticos que no se alinean a los intereses criminales”.

Desde el mes de enero pasado a la fecha una docena de políticos que aspiraban a un puesto de elección popular municipal han muerto en condiciones violentas, entre los que destaca por su nivel de crudeza la decapitación, ocurrida el 10 de marzo, de Aidé Nava, quien pretendía la presidencia de Ahuajotzingo, Guerrero.

En ese mismo estado del sur del país donde desaparecieron los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa también  asesinaron a Ulises Fabián Quiroz, candidato a la mucipalidad de Chilapa, a quien un grupo armado bajó de su camioneta, lo golpeó y ejecutó el 2 de marzo.

Un mes después, el cinco de mayo, la misma suerte corrió Juan Mendoza Acosta, candidato en Totolapan.

“Es obvio que van contra candidato que podría ganar e impedir el control de las actividades delictivas a nivel local, pero son situaciones que podrían evitarse”, advierte Nicolás Loza, analista político de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales.

“Si ya se saben cuáles son los focos rojos, se puede hacer un mapa de riesgos y tener los ojos y la vigilancia de los candidatos en esas zonas con una buena coordinación de seguridad”.