Editorial: Un atentado contra los latinos

El propósito de esta demanda es detener el crecimiento político de los latinos en Texas
Editorial: Un atentado contra los latinos
Solo un terremoto electoral puede impedir que en noviembre haya que elegir entre Trump y Clinton.
Foto: Archivo / La Opinión

La Suprema Corte de Justicia debió haber rechazado la demanda contra Texas por haber redistribuido sus distritos electorales siguiendo la norma aceptada de buscar una paridad en la cantidad de residentes por distrito. El voto latino se verá perjudicado si los demandantes obtienen su propósito de que solamente se cuente a los votantes para hacer los distritos.

Los demandantes aseguran que la manera actual de hacerse los distritos es inconstitucional porque atenta contra el principio de “una persona, un voto”. Ellos dicen que el voto de una persona en un distrito con pocos votantes/ciudadanos tienen más importancia que un voto emitido en un distrito con una gran cantidad de votantes/ciudadanos.

El Quinto Circuito de Apelaciones rechazó la demanda diciendo que los demandantes se basan “en una teoría nunca aceptada antes por la Corte Suprema ni tribunal de distrito”.

Si bien el fallo de Apelaciones fue contundente, preocupa el que el Supremo Tribunal haya aceptado escuchar el caso en el otoño, para dar su decisión en 2016.

Detrás de la demanda está el grupo conservador Project on Fair Representation que ha presentado retos legales en numerosas áreas, desde las clasificaciones étnicas y raciales de la acción afirmativa en la educación universitaria hasta la ley federal de derechos del votante.

Precisamente, preocupa el que la Corte Suprema ya haya diluido en una decisión anterior un aspecto muy importante de la ley electoral que protege el derecho a votar. La aceptación del caso por el Alto Tribunal hace temer que los jueces conservadores quieran seguir cambiando la ley.

La consecuencias será muy grave para los latinos de aceptarse el argumento de la demanda. Esto conducirá a que la meta de la creación de distritos sea una cantidad similar de votantes en vez de enfatizar la formación de distritos en donde las minorías sean mayoría  (cuando sea posible) para aumentar la representatividad política de todos los residentes.

El propósito de esta demanda es detener el crecimiento político de los latinos en Texas. Se quiere evitar a toda costa que la ola demográfica que está cambiando la cara del estado se refleje en las urnas. En algunos Estados, se intenta restringir el acceso al voto mediante tecnicismos bajo la excusa de un fraude electoral, en Texas la estrategia es otra y muy peligrosa por el precedente que pueda crear.

Es lamentable cuando en una democracia se prefiere excluir a sectores de la sociedad en vez de querer competir por su voto.