Gobierno de EEUU permitirá a familias pagar rescate de rehenes

La Casa Blanca anunció cambios en la política del gobierno de Estados Unidos en relación con el pago de rescates para la liberación de rehenes estadounidenses

James Foley, Abdul-Rahman Kassig y Steven Sotloff son tres de los rehenes que murieron a manos de Estado Islámico.
James Foley, Abdul-Rahman Kassig y Steven Sotloff son tres de los rehenes que murieron a manos de Estado Islámico.
Foto: BBC

El presidente de EE.UU., Barack Obama, ordenó al gobierno que no amenace a las familias de los rehenes con ser procesados judicialmente si intentan pagar el rescate que exigen los captores.
Si bien no habrá cambios formales a la ley que “prohíbe dar apoyo material a terroristas”, el departamento de Justicia indicó que esencialmente ignorará esta ley en los casos que involucran a las familias.
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En rueda de prensa ofrecida después de una reunión con familiares de ciudadanos estadounidenses secuestrados en el extranjero, Obama precisó que el gobierno no pagará rescates, pero sí dejó abierta la puerta a una posible colaboración de las autoridades en negociaciones privadas.
Además, Obama señaló que habrá mejoras en la gestión de los operativos de rescate y designará un coordinador para el tema.
“Se compartirá más información de inteligencia con las familias”, anunció el presidente.
El anuncio genera preguntas sobre si esto hace que los ciudadanos de EEUU sean objetivos más lucrativos para quienes tomen rehenes.
Los cambios llegan como conclusión de una revisión a la política de EEUU que se puso en marcha después de las muertes de varios rehenes estadounidenses el año pasado.
El hecho de que algunos gobiernos europeos paguen rescates para liberar a sus ciudadanos ha sido motivo de frustración para las familias estadounidenses que han querido lograr la liberación de sus seres queridos.
Los familiares de los rehenes han dicho en algunas ocasiones que la política de EEUU de no hacer concesiones le daba a las autoridades la excusa para evitar responder a sus preguntas.

“No teníamos a nadie que respondiera por Jim”, señaló Diane Foley, la madre de James Foley, cuya decapitación fue mostrada en un video difundido por Estado Islámico el pasado agosto.

Análisis – Frank Gardner, corresponsal de la BBC de Defensa y Seguridad

La revision del gobierno de EE.UU. de cómo gestiona las situaciones de rehenes en el extranjero llega después de una extendida y merecida crítica de su desempeño en este campo hasta la fecha.
Aunque el gobierno estadounidense ha hecho enormes esfuerzos por la liberación de sus ciudadanos secuestrados en Medio Oriente, falló a la hora de comunicar la información a los familiares.
Los parientes recibieron información confusa y a veces contradictoria de distintas instancias gubernamentales. Es más, una familia fue amenazada con ser procesada si pagaba rescate a los terroristas.
Ahora parece que dicha amenaza se elimina, pero sin ningún cambio en la ley.
Obama ha sido criticado por la prolongada política de prohibir cualquier tipo de concesión a grupos militantes.
En Reino Unido, las autoridades dicen que nadie ha sido nunca procesado por esto, pero que sería competencia de la policía y de la Fiscalía hacerlo o no.
La creación de un “único centro de fusión” dentro del Buró Federal de Investigaciones, FBI, como punto de contacto para las familias, acerca a EEUU a Reino Unido, donde el departamento de contraterrorismo lidera la investigación en todos los casos de secuestros en el extranjero.
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Hasta ahora, el departamento de Justicia de EE.UU. nunca ha procesado a nadie por el pago de rescate.
Sin embargo, las autoridades estadounidenses consideran que ofrecer pagos hace que capturar rehenes sea más atractivo y supone una fuente de ingresos para los grupos militantes.