Guatemalteco se eleva por encima de todo un continente

Jorge Vega logra uno de los triunfos memorables de los Juegos Panamericanos para llenar de orgullo a Guatemala
Guatemalteco se eleva por encima de todo un continente
Jorge Vega vuela durante su rutina del martes en la prueba de ejercicios libres de gimnasia en Toronto. Foto: EFE
Foto: EFE

Toronto .- El guatemalteco Jorge Vega, un prodigio de 1.48 metros de altura, hizo historia el martes al lograr el primer oro panamericano de la gimnasia masculina para su país, aunque el protagonista, en tono bromista, dijo que su objetivo en Toronto era “ganar un Pachi”, en alusión a la mascota del torneo.

“Estoy muy emocionado; realmente dimos todo lo que teníamos y gracias a Dios logramos el resultado. Pero no lo esperábamos. Trabajamos para esto y con ayuda de Dios conseguimos la medalla, aunque… ¡yo quería ganar un Pachi!”, manifestó Vega en la zona mixta tras recibir el metal por su victoria en ejercicios libres y escuchar el himno guatemalteco.

“Nunca imaginé el dorado. Siempre le dije a mi entrenador que aunque pareciera imposible, siempre hay una posibilidad. Mientras haya luz al final del túnel, seguiremos avanzando para buscarla”, declaró.

El joven Vega, de 19 años, superó a los estadounidenses Donnell Whittenburg y Samuel Mikulak, plata y bronce, para lograr su mejor resultado como profesional tras haber competido en los campeonatos mundiales de gimnasia artística en 2013 y 2014.

El guatemalteco acumuló 15,150 puntos tras sus dos rutinas de piso, 175 más que Whittenburg, su inmediato perseguidor, y 225 más que Mikulak. El cuarto puesto fue para el cubano Manrique Larduet, mientras que los mexicanos Daniel Corral y Kevin Cerda firmaron la séptima y octava plaza, respectivamente.

Dedicatoria especial

“He trabajado arduamente para esto. Se lo dedico a Dios, a mi familia, que me apoya en las buenas y en las malas, y a Guatemala, que sufrimos mucho y pasamos por momentos duros. Es una enorme felicidad para mí”, afirmó.

Su triunfo lleva también el nombre de Patricia (“mi segunda madre”, señaló), la persona que se fijó en él de pequeño y lo llevó a la federación de su país.

“Gracias a ella sigo avanzando. Ha habido muchos momentos donde me quería rendir y ella siempre me ha levantado. Siempre ha venido de la mano conmigo”, declaró el gimnasta.

Vega, que dijo desconocer si la federación de su país le tiene reservada alguna compensación económica, admitió que su sueño siempre tuvo que ver con ser una estrella de la barra fija, pero, lejos de quejarse por las limitaciones de su cuerpo, decidió “aprovechar” las cualidades que Dios le había dado.

“A los niños quiero decirles que siempre busquen una razón o un sueño para seguir adelante”, concluyó.

Sergio Tejeda, el entrenador personal de Vega, dijo que el joven entrena durante siete horas cada día, todos los días de la semana.

“Estoy emocionado”, valoró con la voz entrecortada. “No sorprendido, porque esperábamos la plata, pero nos llegó el oro y entonces… ¡Qué alegría, qué emoción! No se puede explicar… Es su primera participación en esta competencia. La satisfacción es plena”, indicó.