La relación entre republicanos y latinos: “es complicada”

El segundo debate y la continuación de una campaña en la que los inmigrantes latinos -y su cultura- son motivo de preocupación para muchos de los candidatos, complica el futuro éxito del partido republicano
La relación entre republicanos y latinos: “es complicada”
Foto: Justin Sullivan / Getty

Cuando se trata de la relación entre los latinos y los políticos republicanos, habrá que decir,  como en Facebook: “es complicado”.

Hay una relación de dependencia: los republicanos necesitan ganarse casi la mitad del voto latino para ganar de nuevo la presidencia del país. Según los cálculos de los expertos, esa cifra es de al menos 47% y más en algunos estados de la Unión.

Pero falta un año para esa elección general y entretanto, los latinos son más un “saco de boxeo”, identificados casi siempre como inmigrantes, y en un contexto más negativo que positivo.

Es una realidad esquizofrénica. Esta semana el Comité Nacional Republicano (RNC) anunció que su personal hispano “organizó 76 fiestas de ver el debate” en todo el país.

“En los próximos días y semanas activaremos un grupo cada vez más grande para que active a los votantes de diversas comunidades y se preparen para nuestro nominado en 2016”, dijo un comunicado del RNC el mismo día del debate.

Sin embargo, en el debate de Simi Valley se discutieron cosas como:

1. El idioma español ¿Se debe o no se debe usar?

Para Donald Trump: “aquí se habla inglés, no español”.  Para Jeb Bush: “yo quise ser amable, contesté a la pregunta de un estudiante”. Para Marco Rubio “mi abuelo me enseñó a amar a Reagan en español” y “prefiero hablar yo que ser doblado por Univision”.

Los demás: “Yo no hablar español”.

 2. La ciudadanía por nacimiento ¿tendremos que cambiarla?

Trump: “Somos los únicos idiotas que la damos. Ni siquiera México lo hace”. (mentira, México usa el principio legal jus soli igual que casi todos los países de América Latina y Estados Unidos. Esto quiere decir, los nacidos en este suelo son ciudadanos, sin importar quienes sean sus padres ni de donde vengan. Este ha sido un principio de este país desde la época de Abraham Lincoln)

3. ¿Deportaciones masivas?, dice Trump

“No es práctico”, dicen casi todos. La mayoría de los candidatos, con excepción de Jeb Bush, atacaron las ideas de Trump de hacer redadas y deportaciones masivas con débiles quejas de lo “impráctico” y “costoso” que sería. Solo Bush dijo algo diferente, e indicó que “destruiría a comunidades y familias”. Al parecer, las familias inmigrantes no importan al resto.

4. El uso de trabajadores huéspedes (sólo para agricultura)

Pisándole los talones a Donald Trump en las encuestas está un hombre muy diferente a este, al menos en estilo: Ben Carson, un neurocirujano, afroamericano y ultraconservador, para el que la única inmigración necesaria es la de “trabajadores agrícolas” que además “nunca recibirán el voto”.  No habrá papeles permanentes para más nadie, bajo el concepto de Carson.

5.  “Los hispanos también son estadounidenses”

Fue lo que el senador Lindsey Graham tuvo que decirle al exsenador Rick Santorum cuando este insistía que hay que limitar la inmigración legal aparte de la indocumentada, y cuidar de los veteranos “en vez de los inmigrantes”.

Dada la anterior retórica, y la actual debilidad de los candidatos más moderados, la relación entre inmigrantes latinos y el partido republicano sigue complicándose aún más.

En 2013 el Comité Nacional Republicano publicó un documento llamado “Proyecto de crecimiento y oportunidad” y entre las recomendaciones: apoyar y abrazar una reforma migratoria integral; mostrar sinceridad y hablar a los votantes de minorías, jóvenes y mujeres y “dejar de hablarnos a nosotros mismos”.

“El partido ha perdido la capacidad de persuadir o de aceptar a aquellos que no están de acuerdo con nosotros en todos nuestros temas”, indicó el documento. “Debemos ser capaces de atraer a los jóvenes y a otros grupos, como las mujeres, que están de acuerdo con nosotros en algunos temas pero no todos”.

Adrián Pantoja, politólogo de Pitzer College, señala que los temas que han dominado en la primaria no ayudan a los objetivos generales del partido republicano.

“Llaman violadores y criminales a los mexicanos, se comprometen a despojar la ciudadanía a los bebés estadounidenses, proponen un muro de Berlín entre las fronteras”, dice Pantoja. “Siguen cavando un profundo pozo y si siguen haciéndolo, puede ser que también terminen metiéndose en él”.

El único candidato en objetar a casi todas esas propuestas ha sido Jeb Bush, y sin embargo su nivel en las encuestas no es el más promisorio en estos momentos.  Cuando Bush le reclamó a Trump que hablara de su esposa, la mexicana Columba, y le pidió que se disculpara por decir que Bush era “debil en inmigración porque ella es mexicana”, Trump se negó.

“Nadie, ninguno de los otros salió a defender a Bush ni a su esposa, eso me llamó la atención”, dijo Sylvia Manzano, politóloga de Latino Decisions.

El reporte de 2013 indicó que los latinos y otras minorías “jamás escucharán lo que tenemos que decir” en otros temas, si continúa la retórica dura contra los inmigrantes.

NOTICIAS DE LAS ELECCIONES EN 2016