Campaña de Jeb Bush afronta enormes retos por mantenerse con vida

Bush insiste en que es el único candidato con soluciones viables para los problemas que aquejan a EEUU

Campaña de Jeb Bush afronta enormes retos por mantenerse con vida
Jeb Bush.
Foto: EFE

Washington.- El precandidato presidencial republicano, Jeb Bush, se mantuvo este jueves a la defensiva contra quienes aseguran que tendrá que reinventarse para mantenerse en pie en las primarias porque, hasta ahora, ni su estrategia ni los profundos bolsillos de sus donantes logran catapultarlo en la preferencia de los votantes.

El consenso en la blogósfera y entre los expertos es que, durante el tercer debate presidencial republicano de anoche en Boulder (Colorado), Bush, de 62 años, no sólo no logró derribar a su rival y otrora protegido, el senador Marco Rubio, de 44 años, sino que tampoco pudo destacar su mensaje de “conservador reformista” frente a los votantes.

Sus partidarios aseguran que el formato de debates no es su fuerte y que Bush mejorará en las encuestas, aunque coinciden en que éste tendrá que mejorar su presencia en el escenario, de cara al debate del próximo 10 de noviembre.

Ensayo de estrategia

Como parte de su aparente estrategia para recuperar protagonismo en la contienda, Bush increpó a Rubio por faltar a tantos votos en el pleno del Senado –algo normal entre senadores en la contienda presidencial-, e incluso le aconsejó renunciar al escaño.

Pero el senador cubanoamericano estaba listo con una hiriente réplica: “No recuerdo que jamás te hayas quejado del récord de voto del (senador republicano), John McCain… la única razón  por la que lo haces ahora es porque estamos compitiendo por el mismo puesto, y alguien te ha convencido de que atacarme te va ayudar”.

“Mi campaña será sobre el futuro de EEUU, no será para atacar a nadie más en este escenario”, enfatizó Rubio, ganándose aplausos en el auditorio.

La campaña de Rubio espera que su actuación de anoche le ayude a mantener un impulso de cara a las primeras primarias del proceso electoral, si bien hasta ahora la principal traba de todos los rivales republicanos ha sido el magnate empresarial, Donald Trump.

Consciente de las críticas por la debilidad de la campaña, el gerente de la campaña de Rubio, Terry Sullivan afirmó que la meta es seguir subiendo peldaños en el proceso electoral y,  a su juicio, “no hay necesidad de atacar a Bush”.

De hecho, la campaña de Rubio se puso manos a la obra para pedir a los votantes donaciones de al menos $5 para seguir cobrando fuerza.

 

El diario “Des Moines Register”, el principal de Iowa, un estado clave en el proceso de primarias que arranca en febrero próximo, dio por sentado que Rubio “brilló” en el debate.

Pero fuentes allegadas a la campaña de Bush, que pidieron el anonimato, dijeron que lo único que Rubio demostró es que es ambicioso y es bueno para la retórica.

¿Futuro incierto?

Según observadores, los recortes de gastos de la campaña del exgobernador de Florida, su pobre rendimiento en los últimos tres debates, y su bajo lugar en las encuestas vaticinan un camino incierto para Bush, que pese a su apellido y un cofre electoral con casi $100 millones, no ha logrado convertirse en el “candidato inevitable” de los republicanos.

Consultada al respecto por este diario, una portavoz de Bush, Emily Benavides, afirmó hoy que en el debate entre los diez precandidatos, su jefe fue “el único candidato en responder de forma sustancial a las preguntas que se le hicieron”.

“El demostró una vez más que es el candidato con una verdadera política, ideas reales, y  un plan para el futuro de EEUU”, enfatizó Benavides. “Jeb demostró que tiene la experiencia y la visión para corregir los problemas que aquejan a EEUU, y eso es lo que cuenta”.

Un mensaje perdido en el ruido

Desde que anunció su candidatura, Bush ha querido hacer énfasis en su trayectoria durante sus ocho años como gobernador de Florida y, sobre todo, como “conservador reformista” capaz de ampliar a todo el país sus exitosas políticas en ese estado.

Pero ese mensaje ha quedo perdido tanto por el protagonismo que hasta ahora había mantenido Trump como por la enorme cantidad de rivales que aspiran a la nominación presidencial.

Al iniciar una gira de dos días por New Hampshire, otro estado electoral clave, Bush reiteró hoy en Twitter que en Florida logró alivios tributarios por $19,000 millones; recortes fiscales por $2,000 millones; y la creación de 1,3 nuevos empleos  netos.

En New Hampshire, donde su campaña piensa ampliar sus operaciones, Bush además consiguió el apoyo del exsenador, Judd Gregg.