Kobe no quiere homenajes, sino “patear traseros”

La estrella de los Lakers centró toda la atención en la victoria en Brooklyn. Los Nets pierden sus seis primeros partidos
Kobe no quiere homenajes, sino “patear traseros”
Kobe Bryant lucha por el balón con Thomas Robinson.
Foto: Mike Stobe / Getty Images

BROOKLYN, NY- El duelo de perdedores entre dos equipos que aún no habían ganado un partido tuvo un solo protagonista: Kobe Bryant. Toda la atención de los 17,732 espectadores que llenaron el Barclays Center se centró en cada uno de los movimientos de la súper estrella.

Cada vez que Bryant tocaba el balón, se sentaba, volvía del banco, le hacían una falta… el público, con más seguidores de Lakers que del equipo local –y, sobre todo, más ruidosos–, ovacionaba a su ídolo y coreaba su nombre. De paso, los de Los Ángeles estrenaron su casillero de triunfos tras cuatro derrotas gracias al 104 – 98 final.

“Es como un abrazo incómodo”, dijo Bryant sonriendo sobre el hecho de que ahora le ovacionen en canchas donde antes le abucheaban. “Me gusta la competencia. El mayor signo de respeto sería que fuera como cualquier otro partido e intentar patear traseros”.

El partido tuvo un arranque terrible. Los Nets perdieron el balón en sus primeros cuatro ataques sin ni siquiera tirar a canasta. Pero los Lakers no lo hicieron mucho mejor, ya que en ese tramo sólo anotaron una cesta. A los 7 minutos del choque, Bryant se fue a descansar al banco con 0 puntos, 0 asistencias y 0 rebotes tras fallar cinco tiros.

Pese al errático inicio, los de Brooklyn despertaron antes que los angelinos y comenzaron a anotar guiados por Jarrett Jack (18 puntos y 12 asistencias) y con Brook López (23 puntos y 10 rebotes), una noche más, como referencia anotadora. Al final del primer cuarto los locales se despegaban 27-18.

Defendido por el también veterano Joe Johnson (22 puntos), Bryant anotó sus primeros puntos de tiros libres en el segundo cuarto y entró en racha para irse al medio tiempo con 12 puntos, incluida la última canasta para poner a su equipo arriba 52-47 para el deleite del público.

Bryant (izq.) habla con el rookie D'Angelo Russell durante el choque ante los Nets.
Bryant (izq.) habla con el rookie D’Angelo Russell durante el choque ante los Nets.

Los Nets mejoraron tras el descanso con Thaddeus Young (14 puntos) y Jack liderando el ataque, pero no lograron recortar diferencias debido a sus malos porcentajes de tiro.

Cuando en el último cuarto Brooklyn trató de apretar para acercarse, surgió la inesperada figura del alero bajo de Lakers Nick Young, que con 8 puntos prácticamente consecutivos –incluidos dos triples– mantuvo las distancias. Julius Randle, con otro triple a falta de un minuto cuando los locales se habían acercado a dos puntos, puso el penúltimo clavo en el ataúd de los Nets.

El último se lo pusieron ellos mismos cuando, a falta de 25 segundos y a tres puntos de distancia, no fueron capaces de sacar de banda en los 5 segundos reglamentarios y perdieron la posesión. Los tiros libres por dos faltas personales permitieron a Bryant irse hasta los 18 puntos entre cánticos de “MVP, MVP”.

Fue quizá la última fiesta de Kobe en Brooklyn.