El uso del maíz como combustible es caro para California

Los californianos podemos jugar un papel importante en asegurar que nuestros funcionarios elegidos escuchen nuestras llamadas para que el mandato de etanol sea reformado o derogado.
El uso del maíz como combustible es caro para California
Foto: Getty

Los californianos pagan más en gasolina que los residentes de cualquier otro estado. Un informe reciente del  Consumer Watchdog destacó el hecho de que los conductores de California han pagado  $ 4.8 billones más que el resto de la nación para la gasolina regular desde febrero de este año.  Peor aún, los conductores de California a menudo pagan $1 más por galón de gasolina que el promedio nacional.

Como representante de La Cámara de Comercio Metropolitana Hispana de Los Ángeles y siguiendo los pasos del debate de la SB350, que habría obligado a una reducción del 50% en el uso de combustibles de transporte, cualquier política que añade más carga financiera a los miembros de mi Cámara, muchos de los cuales son propietarios de pequeños negocios quienes ya enfrentan numerosos impuestos federales,  estatales y regulaciones, es una preocupación automática.

California, con su cultura de “automóvil obligatorio”, es el mayor consumidor a nivel nacional de etanol, que se hace típicamente del maíz. El gobierno federal por mandato determinó que el etanol fuera mezclado en el combustible desde 2005.

Agregar el etanol para el suministro de combustible de California es un proceso caro, costando 40% más para producirlo que la gasolina tradicional.

Peor aún, cuando el consumidor  usa combustible con mezclas de etanol en la estación de gasolina, estará obteniendo un producto con 33% menos de energía que la gasolina pura, con resultados menores en  millas por galón, más viajes y dinero gastado en la gasolinera.

Los californianos confían mucho en mantener sus  motores alimentados con combustible de forma segura y eficiente, con 1.54 millones de los trabajadores manejando más de 60 minutos al trabajo.

Pero con mayores porcentajes de etanol en el suministro de gasolina de California, corren el riesgo de pagar por fallas en el motor, estancamiento, corrosión de metales, hinchazón de las llantas, combustión, fugas de aceite o combustible, daños a las válvulas, las líneas de combustible de goma y las juntas de los motores. En resumen, el mandato del gobierno de etanol lleva consigo una cantidad de consecuencias sin intención.

California está en el cuarto año de una sequía histórica.  Todos hemos leído  acerca de la excesiva cantidad de agua utilizada por los agricultores de almendra para hacer crecer su producto.  Pero bien, es asombrosa la cantidad de agua que se necesita para producir un galón de etanol –1.700 galones de agua para producir un galón de etanol.

Finalmente y lo que también es relevante para muchos de los miembros de la Cámara, es que mientras más maíz se utiliza para producir gasolina en lugar de alimentos, el costo de los alimentos también  se incrementa.  Por lo que, los miembros de la Cámara de Comercio reciben un golpe con un doble-precio con el combustible más caro y precios más altos en los alimentos.

Por fortuna, uno de los líderes de California está jugando un papel importante en el esfuerzo por terminar tal mandato.   Este año, la senadora Dianne Feinstein (D-CA) unió fuerzas con senador Pat Toomey (R -PA) en una enmienda para derogar la porción del mandato de etanol del maíz.  Por desgracia, parece que la derogación está estancada en el Congreso, donde legisladores de la franja del maíz protegen ferozmente dicho mandato.

Los californianos, especialmente nosotros en el Sur de California, podemos jugar un papel importante en asegurar que nuestros funcionarios elegidos escuchen nuestras llamadas para que el mandato de etanol sea reformado o derogado.

Es imperativo hacerle saber a nuestros legisladores de que hemos terminado pagando por esta costosa e ineficaz política. Definitivamente podemos hacer saber a  nuestros miembros del Congreso que mantendremos este tema en mente al hacer decisiones con nuestro voto en las elecciones generales del próximo otoño 2016.

Es el momento para que California aborde el tema no sólo del alto precio del combustible, sino también las razones detrás de los precios altos del combustible. Terminar con los  requisitos del etanol es un paso en la dirección correcta. Puede que no sea popular en Iowa, pero sin duda debe ser en California y más para las familias trabajadoras y los pequeños negocios.

* Las opiniones expresadas en estas columnas son responsabilidad de su autor y no representan necesariamente la postura del diario La Opinión