Mortal violencia contra las mujeres en el Estado de México

Padres anónimos y rostros que buscan a sus hijos
Padres anónimos y rostros que buscan a sus hijos
Foto: Gardenia Mendoza / Impremedia

ECATEPEC, México

Por la noche, las calles arboladas de modestas casitas de tabicón a medio pintar de este municipio conurbado y su vecino Tecamac, los más poblados de América Latina, se convierten en una boca de lobo que ataca a mujeres.

La mayoría de las 1,800 torturadas, violadas, desaparecidas y asesinadas en los últimos cinco años en el Estado de México, viven en estos municipios aledaños a la capital mexicana, según la organización Solidaridad por Nuestras Familias.

Aquí las luminarias no existen o no funcionan para abrir paso a delincuentes como los que desaparecieron en junio pasado a Daniela Del Águila Rivera, de 17 años, vestida con su uniforme bordado con el escudo de su escuela y botas de gamuza color café. O a Mariana Elízabeth Yañez Reyes, el 17 de septiembre de 2014, cuando salió a la papelería y desapareció para dejar truncada su carrera de ingeniería aeronáutica.

“Mi hija era deportista, iba al coro de la iglesia, no consumía drogas, ni estaba embarazada como insinúan en el ministerio público”, cuenta Guadalupe Reyes, la madre que va a todos lados con un afiche impreso la foto de la muchacha.

Mariana tampoco era una “soplona” como calificó una banda de narcomenudistas encabezada por el militar  Erick San Juan, a Bianca Edith Barrón Cedillo, de 14 años, cuya muerte, narrada por dos cómplices detenidos, dejó claro el desprecio de los asesinos hacia la mujer: la amarraron, la violaron, le introdujeron un palo por el ano y una estopa con solvente en la vagina para torturarla.

NEGLIGENCIA, COMPLICIDAD Y AMENAZAS DE MUERTE

“En esta región del país la mujer es objeto que se usa y tira”, describe David Mancera, presidente de Solidaridad por Nuestras Familias, quien por años empujó que se declarara en el Estado de México una “Alerta de Género” a la que se opusieron como gobernadores Enrique Peña Nieto (hoy presidente) y luego Eruviel Ávila.

La Alerta de Género no se decretó hasta julio de este año, cuando la Suprema Corte de Justicia de la Nación declaró feminicidio el caso de María Elena Buendía, una profesionista asesinada con una agujeta y dos clavos donde la dejó colgada su marido, un policía local.

“La Procuraduría de Justicia del Estado de México (PGJDF) ha sido negligente, omisa y, en muchos casos, cómplice: no investiga, no sentencia, desaparece expedientes y deja sin protección a víctimas y familiares”, afirma Mancera desde el despacho donde da seguimiento a unos 200 casos de violencia contra las mujeres.

En esta oficina ha sido atacado por desconocidos: primero balearon la ventana y después lo atropellaron y patearon. Todavía tiene un ojo amoratado y así recibe a las familias de Mariana Yáñez y Daniela Del Águila a las instruye para que tomen sus precauciones.

Los Del Águila también temen por sus vidas. Están convencidos de que a su hija la raptó el crimen organizado con tentáculos en el ministerio público para prostituirla o para uso sexual personal.

La hipótesis de la posible complicidad se sustenta en tres hechos. Primero, en cuanto levantaron la averiguación previa, desaparecieron también a otra de sus hijas y su nieta de dos años: en menos de dos días perdieron a tres miembros de la familia, cuenta la madre con ojos llorosos.

Después desde el MP le enviaron una foto de Daniela y le dijeron que ésta se había presentado “voluntariamente para retirar la alerta Amber (para personas desaparecidas). Y finalmente, a un teléfono celular de la familia “que sólo tenían las autoridades” recibieron otra imagen de Daniela operada de la nariz, maquilladísima y con los labios abultados, “como si le hubieran puesto botox”.

INCREDULIDAD

La PGJEM no responde a acusaciones o casos particulares. Su titular, Alejandro Gómez, se refiere a la violencia contra las mujeres como un tema general sobre el que han puesto los ojos después de la Alerta de Género para hacer protocolos y acuerdos de cooperación. “No es algo que se resuelva de la noche a la mañana”, dice. “Pero vamos a reabrir casos de ser necesario”.

Pero Guadalupe Reyes está incrédula desde que la subproduradora de Género del Estado, Dirsia García, la abrazó, lloró con ella, le dijo ‘tu dolor es mi dolor’ y luego le quiso entregar tres fragmentos de hueso como si fueran los de la chica y sin oportunidad de revisar el ADN. “El gobierno no puede saldar la deuda con las víctimas sino regresándole a sus hijos”, detalla Reyes.

CIFRAS

– 1800 casos de violencia contra la mujer; 800 feminicidios y 400 desaparecidas, según organizaciones civiles.

– Municipios con alerte de género en el estado de México Ecatepec, Nezahualcóyotl, Valle de Chalco, Toluca, Tlalnepantla, Chimalhuacán, Naucalpan, Tultitlán, Ixtapaluca, Cuautitlán Izcalli y Chalco.

– Los más violentos: Ecatepec y Tecamac.

– 67 condenas han  sido dictadas contra delincuentes desde 2011 con condenas de entre 40 y 60 años: PGJEM.