¿Cuántos años para pagar el carro?

Los préstamos de seis y siete años para hacerse con un carro ganan en popularidad pero ¿son para ti?
¿Cuántos años para pagar el carro?
El fácil acceso al crédito está disparando la venta de coches en 2015./Shutterstock
Foto: Shutterstock

A falta de unas semanas para que se cierre el año, este puede ser el que marque el récord en lo que se refiere a la venta de autos. Uno de los motivos es la mejora de la economía pero otro es que el crédito para el carro es abundante y relativamente fácil de conseguir tanto para coches usados como nuevos.

Según un reciente estudio del buró de crédito Experian, el 86.6% de los compradores de nuevos carros los financian, una cifra récord, y el lease está creciendo. En el tercer trimestre de este año el precio medio mensual por un vehículo nuevo a crédito fue $482, $12 más que el año pasado, y $361 en el caso de uno usado.

Melinda Zabritski, directora de Automotive Finance de Experian, explica que los préstamos más frecuentes tanto para carros nuevos como usados se hacen a 61 ó 72 meses, es decir a muy largo plazo para un producto que, al contrario, que las casas se deprecia según sale del concesionario y más aún si es usado. “Estos préstamos a largo son los más populares y permiten que no se tenga que dar un pago inicial más alto pese a que los carros han subido de precio. La razón es que además se mantienen las cuotas mensuales bajas“. La mayor parte de los endeudados quieren pagar menos de $500 al mes.

Eso lo puede hacer asequible a corto plazo, en el día a día. Zabritski explica, no obstante, que con estos préstamos de largo plazo se empieza a tener equity, o valor, en el carro cuando se llega más o menos a la mitad del préstamo y recuerda que como media el promedio de depreciación de los carros es del 15% por año.

Charlene Crowell del Center for Responsible Lending, dice que hay que tener en cuenta que cuanto más largo es el plazo de un crédito, más se termina pagando en intereses. “Lo que se presenta asequible a corto termina costando mucho dinero en el medio o largo plazo”. Crowell aconseja que se averigüe cuál es el valor del carro en el mercado de segunda mano acudiendo a Kelley Blue Book o Edmunds.com para saber si compensa.

A John Van Alst, abogado del National Consumer Law Center, le preocupa que “haya muchos créditos que duren más que los propios carros” y aconseja que a la hora de comprar uno a crédito no solo se vaya a buscar el mejor coche o el mejor precio sino también el mejor crédito que suele ser el que dan los bancos o credit unions y no los concesionarios. “Más aún en el caso de los latinos porque las minorías terminan muchas veces pagando más”.

El lease, que es como un alquiler a largo plazo con opción de compra, está haciéndose cada vez más popular y Van Alst dice que le asombra que también lo sea para carros usados. Con el lease, se puede comprar el carro al final del contrato o se puede devolver. De nuevo hay que ver los plazos del lease para saber si el carro merece la pena ser comprado al fin del periodo de lease. La ventaja dice Zabritski es que los pagos mensuales suelen ser casi $100 más baratos que los préstamos y es algo que hace muy atractivos los carros más caros. Ahora bien, para esta financiación se necesita un buen puntaje de crédito y hay que tener muy en cuenta que su precio depende también de las millas que se hagan al año.

“Definitivamente hay que leer la letra pequeña porque si alguien maneja mucho y se pasa de las millas acordadas o el carro no está en perfecto estado cuando hay que devolverlo, termina saliendo muy caro”, admite Zabritski.

Van Alst insiste: cuando se vaya a hacer un contrato de lease, también hay que buscar la mejor opción de financiación que no necesariamente está en el concesionario sino en un banco.