Editorial: La FIFA y los banqueros

Se investiga porque no se reportaron las transacciones sospechosas de lavar dinero
Editorial: La FIFA y los banqueros
La FIFA celebrará elecciones para elegir a su nuevo presidnete en un mes en Zúrich.
Foto: Archivo / EFE

La suspensión del ex presidente de la FIFA, Joseph Blatter y del jefe del fútbol europeo Michel Platini de la organización, es una reprimenda interna moderada si se compara que hay 30 acusados ante la ley por sobornos multimillonarios. Estas irregularidades no podrían haberse realizado sin la ayuda de la banca que miró a otro lado cuando se realizaban transacciones de dudosa legalidad.

El Departamento de Justicia estableció su jurisdicción en el caso de una organización internacional con base en Suiza, aludiendo que los supuestos delitos de conspiración, fraude y lavado de dinero se realizaron en Estados Unidos. En la acusación formal hay un subsección entera para la “Centralidad del Sistema Financiero de Estados Unidos”, en el escándalo de FIFA. En el documento se acusa a los ejecutivos de FIFA de depender de los bancos estadounidenses y de las instituciones financieras de “una manera significativa y fue uno de los métodos y medios centrales para promover y esconder sus argucias.”

Por eso ahora, según el Financial Times, los fiscales estadounidenses se reunen con ejecutivos de JPMorgan, Bank of America, Citigroup, Credit Suisse, HSBC, Standard Chartered y UBS. Es aparente que estos bancos no cumplieron con su deber de reportar transacciones sospechosas;  su defensa es que “alguna de esta gente acusada de sobornos eran los hombres de negocios más respetables de su país y no causaron sospechas.”

Este argumento no es tan fácil de aceptar dados los antecedentes recientes de varios de estos bancos. Por ejemplo, JPMorgan tuvo que pagar 2,600 millones de dólares en un acuerdo judicial por el caso de Bernard Madoff y 926 millones por esconder pérdidas en otro caso. HSBC, por su parte, lavó miles de millones de dólares del narcotráfico mexicano, incluido por  lo menos 881 millones de El Chapo Guzmán, que resolvió abonando 1,900 millones de dólares a las autoridades estadounidenses.

La sospecha de que los bancos en el caso de FIFA cerraron los ojos a las irregularidades surge de que entre 2009 y 2012 el ente intergubernamental con base en París, señaló el fútbol como un sector oportuno para lavar dinero.

Los bancos en Estados Unidos están acostumbrados a pagar multas por las decisiones delictivas de sus ejecutivos. Será una gran injusticia si los únicos presos son solo la gente de FIFA, sin los banqueros que fueron sus cómplices en el movimiento de dinero.