Un año difícil para la inmigración

Esperemos que el 2016 sea un año de mayor racionalidad en materia migratoria
Un año difícil para la inmigración
Los programas DACA y DAPA beneficiarían a millones de inmigrantes indocumentados.
Foto: Getty Images

Se termina el 2015 con  más expectativas y desencantos que acciones positivas en materia migratoria.

El 2014 terminó con el lanzamiento por parte del gobierno federal de la propuesta de extensión del programa DACA, y del nuevo programa DAPA. El primero una extensión relativa a la edad de los beneficiarios del programa de acción diferida implementada en el 2012; y el segundo un nuevo programa que beneficiaría a los padres indocumentados de hijos ciudadanos o residentes legales de los Estados Unidos.

Sin embargo, la alegría duró poco en la casa del pobre, en febrero de 2015, 26 Estados de la unión, liderados por Texas, presentaron una demanda en contra de la constitucionalidad de las acciones ejecutivas, y poco después un juez federal bloqueo la implementación de ambos programas.

La batalla legal continúo en el Quinto Circuito Federal de Apelaciones, tribunal que hace poco ratificó la resolución del tribunal de alzada, manteniendo el bloqueo.

Ahora el proceso pasó a la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos, y se espera que a más tardar en junio de 2016 este cuerpo judicial dicte una resolución final.

Especialistas en el tema estiman que la Corte Suprema de Justicia podría levantar el bloqueo a las órdenes ejecutivas, permitiéndole a Obama iniciar su implementación antes del final de su mandato, y de hecho, antes de las elecciones presidenciales de 2016.

Pero como dije, estamos en la etapa de meras expectativas y de una cautelosa espera.

Pero el año no termina con noticias muy halagadoras. La semana pasada se filtró una información que señala que a inicios de 2016 la administración del presidente Obama comenzará un plan de deportaciones masivas de los inmigrantes no autorizados que ingresaron al país en el último año, especialmente los refugiados centroamericanos que hicieron noticia el año pasado.

La justificación de la administración es que debe ponerse en marcha las nuevas políticas migratorias que priorizan la deportación de criminales y de recién llegados. ¿Está tratando la administración de demostrar que hay seriedad en la implementación de las nuevas regulaciones ante la eventual implementación de los programas DACA y DAPA, o está simplemente jugando a la política?

No lo sé, pero si sabemos que el tema migratorio es un tema de aguda controversia y de interés político-electoral.

Los republicanos, como ya sabemos, están en la recta de la retórica anti- inmigrante, liderados por el demagogo Trump, quien con sus incendiarias declaraciones y sus repetidas mentiras ha creado un clima muy hostil y peligroso.

Así termina el 2015, esperemos que el 2016 sea un año de mayor racionalidad en materia migratoria, y que al fin, los inmigrantes no autorizados tengan algún alivio a su situación. A mis amables lectores, un muy feliz 2016, y no se olviden que esto es votando.