El Plan Colombia 2.0 abre oportunidades y grandes retos para la era posconflicto

Gobierno de Colombia espera lograr más ayuda de EEUU para consolidar los logros de seguridad y fomentar oportunidades económicas

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El Plan Colombia 2.0 abre oportunidades y grandes retos para la era posconflicto
Foto: EFE

WASHINGTON – El gobierno colombiano se congratula de que el Plan Colombia, lanzado hace 15 años con el respaldo de EEUU,  contribuyó a la transformación social, política y económica en ese país, pero la iniciativa encierra importantes lecciones para la era posconflicto, advirtieron este jueves varios expertos.

Tanto el presidente Barack Obama como su homólogo colombiano, Juan Manuel Santos, se reunirán hoy en privado para discutir los retos y oportunidades de la segunda fase de la iniciativa, bautizada por algunos como “Plan Colombia 2.0”, y participarán en una recepción en la Casa Blanca para celebrar los 15 años del plan.

Estados Unidos ha aportado más de $10,000 millones al Plan Colombia, suscrito en 2000 por los entonces presidentes Bill Clinton y Andrés Pastrana para combatir el narcotráfico, el crimen organizado y los grupos armados irregulares.

La siguiente fase del Plan Colombia se centraría en programas de desmovilización de guerrilleros y desminado; recursos para el desarrollo económico en zonas marginadas y azotadas por la violencia,  reparaciones para las víctimas, y la continua lucha antinarcóticos.

El encuentro bilateral se produce en un momento coyuntural para el gobierno de Santos que, con la mediación de Cuba, realiza delicadas negociaciones para un acuerdo de paz con las guerrilleras Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

El acuerdo pondría fin al conflicto armado más prolongado de América Latina,  que data de 1964 y ha dejado más de 220,000 muertos y ha desplazado a más de seis millones de personas.

La meta es firmarlo para el próximo 23 de marzo y, durante su segunda visita a la Casa Blanca desde que asumió el poder en agosto de 2010, Santos busca recabar apoyo político y financiero para la era posconflicto en Colombia.

Logros del Plan Colombia

Un documento distribuido por la cancillería colombiana destaca, entre otros elementos, que antes del Plan Colombia, 300 municipios del país carecían de presencia policial y Colombia era “el país más violento del mundo”.

Ahora, el inminente acuerdo de paz será el “broche de oro” para un  plan que sembró las semillas de seguridad, eliminó las tasas de homicidio en más de 400 municipios, y redujo el narcotráfico, entre otros logros.

Pero según observadores, si bien Plan Colombia tuvo un éxito relativo en el combate a grupos insurgentes y asestó duros golpes a las FARC, al fin de cuentas no logró frenar por completo la oferta de cocaína dirigida a las calles estadounidenses: tras varios años de declive, el cultivo de coca –la mayor parte en zonas controladas por la guerrilla – subió en alrededor del 39% en 2014, lo que hace temer una tendencia al alza.

¿Valió la pena en dinero y en muertos?

Al hacer un balance de la iniciativa, expertos de centros de estudios dijeron hoy a este diario que EEUU y Colombia deben aprender de los errores y lecciones del Plan Colombia si quieren consolidar los avances logrados hasta la fecha.

Tampoco hay engaños, aseguraron: la implementación de la siguiente fase será difícil y tomará mucho tiempo.

“Por supuesto que persisten los problemas de las drogas y (los abusos a) los derechos humanos, pero Colombia es ahora mucho más estable de lo que fue hace 15 años. Creo que el plan hubiese tenido mucho más éxito si el enfoque no hubiese sido tan estrechamente la lucha antidrogas; tenían que haber enfatizado el fortalecimiento de las instituciones”, dijo Michael Shifter, presidente del Diálogo Interamericano.

“En adelante, el reto para el Plan Colombia 2 es mantener ese amplio apoyo político, que será más fácil en EEUU que en Colombia, debido a la polarización por el acuerdo de paz”, vaticinó Shifter.

Angelika Albaladejo, analista del Grupo de Trabajo para América Latina (LAWG, en inglés) criticó el alto costo humano del Plan Colombia, la mayor parte del cual estuvo dirigido a las fuerzas de seguridad y, a su juicio, profundizó el conflicto armado, aumentó las desapariciones forzadas, y alimentó la violación de los derechos humanos.

Gimena Sánchez, de la Oficina de Washington para América Latina (WOLA, en inglés), señaló que, a su juicio, la lección más grande que deja el Plan Colombia es que “no se puede combatir con mano dura un problema de producción y tráfico de drogas que está anclado en la desigualdad, concentración de tierras y un sistema político cerrado”.

“Eso se logra a través de negociaciones de paz como las que están en curso, a través de respuestas al problema de la tenencia de la tierra, la sostenibilidad económica para zonas rurales, y a través del fortalecimiento de la sociedad civil y la participación política libre de perjuicios”, explicó Sánchez.

En ese sentido, Plan Colombia 2.0 no debe ser sinónimo de más conflicto, más matanzas, desplazamiento y desapariciones, sino una propuesta, apoyada por la ayuda económica de EEUU, para la implementación del eventual acuerdo de paz, afirmó.

Una posible amenaza al proceso de pacificación en Colombia es el creciente deterioro social en Venezuela, porque la desestabilización en el país vecino –en cuya frontera se refugian “paras” y miembros del ELN- perjudicaría la visión positiva de los escenarios posibles en la era posconflicto, según los expertos.