La familia inmigrante dueña del mejor restaurante en EEUU

Según la aplicación Yelp, el café cubano reina en Los Ángeles, y en el país entero
La familia inmigrante dueña del mejor restaurante en EEUU
La familia Porto dio vida a su negocio de café y repostería en 1971, cuando recién habían llegado de Cuba.
Foto: Cortesía / Familia Porto

Los clientes de Porto’s Bakery & Cafe saben que para evitar esperas es conveniente encargar la comida con antelación. Sus tres locales, todos en el área de Los Ángeles, suelen estar llenos hasta el punto de que, los días más concurridos, necesitan tener a alguien en la entrada para regular el acceso. Un inconveniente que resulta un mal menor para quienes con sus votos han ubicado a este negocio a lo más alto de la lista de mejores sitios para comer en Estados Unidos en 2016, según Yelp.

El primer lugar de esa clasificación lo ocupó el local ubicado en Burbank, pero la familia Porto que emigró de Cuba a Los Ángeles en 1971, cuenta con dos establecimientos más, en Glendale y Downey. A estos se sumarán las tiendas de Buena Park y West Covina en 2016 y 2017, respectivamente.

Are you ready #BuenaPark?! We’re coming to you soon! #Portos #GroundBreaking #BakingBeginsSoon A photo posted by Porto’s Bakery & Café (@portosbakery) on Feb 8, 2016 at 12:52pm PST

Su variedad de pasteles les permitió hacerse un nombre, aunque con los años su menú se fue expandiendo hasta incluir ensaladas, pan con lechón o el conocido sandwich cubano.

“Es increíble poder llegar a este punto, por mucho que uno se esfuerce y trabaje nunca se imagina que esto pueda pasar. Es una reflexión de nuestro trabajo“ dijo Betty Porto, la hermana mayor de una familia de tres hermanos que heredaron la gestión del negocio de sus padres.

Come for the #coffee, stay for the #cubansandwich! #Portos (?:@jaimee.eat.world)

A photo posted by Porto’s Bakery & Café (@portosbakery) on Jan 30, 2016 at 12:36pm PST

La historia de Porto’s Bakery se remonta a la década de 1970, cuando Raúl y Rosa, junto a sus hijos Betty, de 13 años; Raúl, de 11 años; y Margarita, de 9 años, abandonaron su Cuba natal y llegaron a un país que desconocían todo, hasta el idioma. “Éramos una familia de inmigrantes con niños chiquitos. Mis papás lo único que querían era darnos una educación. Ellos trabajaban para que fueramos abogados, doctores… querían que nos fuera mejor que a ellos y los tres nos graduamos de la universidad, pero nos enamoramos del negocio“, dijo.

  If only tomorrow morning wasn’t so far away… #Portos (?:@squarebeardontcare)   A photo posted by Porto’s Bakery & Café (@portosbakery) on Feb 2, 2016 at 8:41pm PST

En 1971 Porto’s Bakery inició como un empresa casera y era atendida principalmente por Rosa, la madre.

“Era duro en aquel entonces, mis papás y mis hermanos trabajábamos 15 horas al día, siete días, desde que llegamos aquí para salir adelante“, declaró.

Cinco años después, la fama de Porto’s se hizo más grande y “en la casa ya no cabían los clientes“.

Tal como se lo propusieron Betty, Raúl y Margarita concluyeron con sus carreras universitarias en Ciencias Políticas, Economía y Contaduría, respectivamente, pero nunca dejaron Porto’s Bakery.

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