Obama viajará a Cuba como parte de una gira por Latinoamérica

El viaje de Obama a Cuba figura en los planes del mandatario tras el restablecimiento de las relaciones entre ambos países

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Obama viajará a Cuba como parte de una gira por Latinoamérica
Cuba y Estados Unidos restablecieron relaciones durante el mandato de Obama.
Foto: Anthony Behar-Pool / Getty Images

WASHINGTON.- Primero hizo historia al iniciar el deshielo entre EEUU y Cuba en diciembre de 2014 y ahora, en las postrimerías de su mandato, el presidente Barack Obama tiene previsto viajar a la isla en las próximas semanas, confirmó a este diario una fuente de la Administración Obama.

“Podemos confirmar que mañana la Administración anunciará el viaje del presidente a América Latina en las próximas semanas, incluyendo Cuba”, dijo a este diario un funcionario de alto rango de la Administración Obama, que pidió el anonimato.

Sería otra ocasión en la que Obama hace historia, ya que sería la primera vez que un mandatario estadounidese en funciones pisa suelo cubano desde 1928, cuando viajó el presidente Calvin Coolidge.

De los exmandatarios, el demócrata Jimmy Carter (1977-1981) hizo dos viajes a Cuba, uno en 2002 y otro en 2011, este último para presionar por la liberación del subcontratista estadounidense, Alan Gross, encarcelado en diciembre de 2009 en la isla bajo cargos de espionaje.

En diciembre pasado, la Casa Blanca había dicho que a Obama le interesaría viajar a Cuba en el último año de su presidencia si las condiciones eran óptimas, algo que reiteró el mandatario durante una entrevista con Yahoo.

En esa ocasión, Obama precisó que viajaría a la isla sólo si se registraban suficientes avances en las relaciones bilaterales y si él tendría oportunidad de reunirse con disidentes.

Aunque por ahora se desconoce la fecha exacta del eventual viaje de Obama a Cuba, informes locales aseguran que sería en marzo, el mismo en que se realizarán las primarias en Florida, un estado clave en la contienda presidencial y cuna del exilio cubano.

Desde la contienda presidencial, el senador republicano por Florida, Marco Rubio, de origen cubano, criticó el viaje de Obama, al recordar en un foro de la cadena CNN que Cuba “no es libre” sino, todo lo contrario, “una dictadura comunista anti-estadounidense” que, a su juicio, no merece el acceso a los “millones o miles de millones de dólares en recursos” que ahora tiene gracias a la política exterior de Obama.

“No hay elecciones en Cuba. No hay opciones en Cuba. Quiere que la relación entre EEUU y Cuba cambie pero tiene que ser algo recíproco”, afirmó Rubio.

Por su parte, otro de sus rivales en la contienda, el senador republicano por Texas, Ted Cruz, hijo de padre cubano y madre estadounidense, también criticó el viaje a Cuba y afirmó que él jamás regresaría a la isla mientras los hermanos Castro permanezcan en el poder.

“Me entristeció (la noticia del viaje) pero no me sorprendió”, dijo Cruz, en el mismo foro de CNN, en el que afirmó que su familia “vio de primera mano el mal y la opresión en Cuba”.

Cruz sugirió que Obama devolverá Guantánamo a Cuba para finales de este año, aunque la Administración Obama ha insistido ante el Congreso y la opinión pública que eso no está en sus planes. El retorno de Guantánamo, donde EEUU mantiene un penal para terroristas, es otra de las condiciones del régimen castrista.

Mientras, el exgobernador de Florida, Jeb Bush, también rival en la contienda, calificó como una “tragedia” que Obama haya reanudado las relaciones diplomáticas y esté dando  “legitimidad” al régimen en La Habana con ese viaje, tomando en cuenta la represión de la disidencia y la escasa apertura económica, “sin recibir nada a cambio”.

Desde su primera contienda presidencial en 2008, Obama prometió tener una política exterior de acercamiento con los enemigos de EEUU, en aras de resolver conflictos.

Ya antes del deshielo anunciado el 17 de diciembre de 2014, Obama había empezado a flexibilizar los viajes y envíos de remesas a Cuba.

Tras el anuncio del deshielo, ambos países restablecieron las relaciones diplomáticas suspendidas por más de medio siglo y reabrieron sus respectivas embajadas en Washington y La Habana en julio pasado.

También acordaron restablecer el servicio de correos directos y, esta semana, firmaron un acuerdo de aviación comercial.

El embargo, considerado una reliquia de la Guerra Fría, permanece como asignatura pendiente y, como está codificado en las leyes federales, sólo el Congreso puede eliminarlo.

El levantamiento del embargo es una de las condiciones que pone Cuba para la normalización plena de las relaciones bilaterales pero, ante el clima político actual en el Congreso, los observadores aseguran que eso no ocurrirá a corto plazo.

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