Grandes empresas de México para los bolsillos de unos cuantos

El IMSS, el CFE y PEMEX quedan mal parados ante tanto escándalo de corrupción

Grandes empresas de México para los bolsillos de unos cuantos
Los pacientes menos favorecidos son quienes más sufren con los fraudes.
Foto: Getty Images

MÉXICO.- Aquel día no había guantes y aunque desde tiempo atrás el día a día gritaba que la corrupción se paseaba por el hospital de cardiología del Centro Médico Siglo XXI en la capital mexicana y el síntoma más evidente era la falta de medicamento para atender a los pacientes, la carencia de un instrumento de trabajo tan elemental irritó el enfermero Rafael Soto.

“¿Puede haber algo más ruin que robar a enfermos?”.

Así empezó una campaña de marchas y protestas de empleados del hospital incorporado al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para evidenciar al director Moisés Calderón hasta que fue inhabilitado en uno de los pocos casos exitosos de la corrupción al interior de empresas paraestatales.

La Auditoria Superior de la Federación (ASF) documentó que Calderón había desviado recursos por alrededor de cinco millones de dólares a cuentas particulares aunque los inconformes creen que fue 50 veces más: el robo al interior de las empresas del gobierno es a lo grande.

Cuarta entrega de la serie especial “Corrupción en México

Se realiza a través de fraudes, desvíos y sobornos millonarios porque aunque la institución opera en números rojos por sobrecostos, malos manejos administrativos y robos el dinero sigue entrando una y otra vez del erario público.

Sólo con pérdidas constantes el IMSS pudo acumular un déficit de 20 mil millones de dólares; Petróleos Mexicanos (Pemex) una deuda de 86,000 millones de dólares y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) tener un hoyo financiero de 3,500 millones de dólares.

“El problema es que en México hay grandes escándalos sin que eso signifique que llegan a un proceso jurídico”, recuerda Ernesto Gómez, de la Contraloría Ciudadana y la Iniciativa Yo contra la Corrupción.

La energía eléctrica en la mira

Funcionarios denunciados por la ASF y con procesos impunes como Nestor Félix Moreno Días, escalaban en la burocracia repitiendo las mismas prácticas.

Moreno Díaz fue inhabilitado en 1998 de la CFE por el escándalo de una adjudicación directa a la empresa Technich, sin embargo, por razones desconocidas permaneció en la paraestatal como subdirector de generación y director de operaciones a lado del ex director de la compañía, Alfredo Elías Ayub.

No fue blanco de un proceso legal serio hasta que el gobierno estadounidense lo puso en la mirilla. El funcionario fue acusado de enriquecimiento ilícito por presuntos sobornos de la empresa texana ABB a la que otorgó contratos a cambio de millonarios beneficios personales.

Según las cuentas rastreadas por autoridades estadounidenses su salario no le hubiera permitido darse la vida que se daba sobre un Ferrari, yates privados y compras en tiendas lujosas de Estados Unidos, tal como quedó registrado en su tarjeta de crédito American Express.

También en Pemex

La ASF detectó entre 2003 y 2012 irregularidades en la paraestatal Pemex por alrededor de 11,700 millones de dólares sólo por sobrecotizaciones de trabajos de amala calidad y fraudes de contratistas.

Los auditores de los dineros públicos emitieron contra la petrolera mexicana 274 recomendaciones de las cuales, según sus reportes, sólo en tres casos fueron destituidos algunos funcionarios menores aún cuando los escándalos han sido mayores.

En 2010 funcionarios del área de Operaciones Marítimas que contrataron a una empresa para trasladar de Emiratos Unidos una plataforma que ¡ya estaba en México!

Pero el caso más grave en los últimos años es la compra que hizo Pemex (con Emilio Lozoya, el director recientemente reemplazado) de unas plantas productoras de fertilizantes que perdían toneladas de dinero, “habría que preguntarse a quién benefició esa compra”, observó el analista político del Colegio de México Leo Zuckerman.

La administración de Lozoya es una de las más cuestionadas por supuestas comisiones millonarias que exigía a las empresas para entrar a las licitaciones o hasta para dar una cita con el jefe.