COLUMNA COMBATE: PPV y los signos de nuevos tiempos

El negocio, como tal, vuelve a mostrar signos de erosión innegables
COLUMNA COMBATE: PPV y los signos de nuevos tiempos
Manny Pacquiao vs. Tim Bradley
Foto: Getty Images

!Eramos tan ricos!

Aunque Manny Pacquiao se ha llevado a casa 20 millones y Tim Bradley seis como bolsa garantizada en su pelea del pasado sábado, la verdad es que el negocio, como tal, vuelve a mostrar signos de erosión innegables.

LEE TAMBIÉN: ¿Floyd Mayweather vs Manny Pacquiao II? Es “más probable” que pase

Y es que según dijo Bob Arum las cifras del “pagar por ver” (PPV) en Pacquiao-Bradley III no van a llegar a los 500 mil llamados de los compradores. Unos números que expresan la progresión de la crisis ya que en 2012 en su primera pelea alcanzaron 890 mil cuando ganó Bradley. Dos años después en la revancha sólo llegaron a 750 mil y esta vez, ya está dicho, no llegará a 500 mil.

Que la figura algo desgastada de Pacquiao explica una parte del bajón es comprensible, pero sería injusto endozarle el fracaso del negocio a uno de los reyes del PPV en quince años, puesto que también los números recientes de Mayweather, Cotto y “Canelo” Alvarez juegan a la baja.

En su despedida del boxeo ante Andre Berto, el ‘Money’ no pudo pasar de 556 mil llamados que se facturaron a 70 dólares. En mala aritmética son 40 millones. Lo malo del dato es que Mayweather cobró 32 millones y Berto cobró cuatro.

ENTÉRATE: Pacquiao ya no está tan seguro de retirarse del boxeo

Peor aún.

La mitad del PPV se la quedan los operadores de cable y los proveedores satelitales. O sea que de los 40 ya quedan sólo veinte millones.

Ya que los gastos de dos meses de promoción, viajes, pasajes, hotels, etc se pueden cubrir con la taquilla y los derechos de TV fuera de EEUU, queda claro que todos salvan los muebles, pero en estas circunstancias no hay un gran negocio.

Lo comido por lo servido.

Vistos en su nuevo tamaño Mayweather y Pacquiao se antoja mirar los (apenitas) 900 mil de Cotto vs ‘Canelo’ Álvarez, que no marcaban para el mercado ‘made in USA’, pero que ponían cara a cara a los dos mejores de dos países rivales clásicos del box.

Está claro que tampoco funcionó.

Es una crisis innegable y que ya no se disimula. Y al menos en principio es obvio que las bolsas estratosféricas de Mayweather y Pacquiao que han puesto un precio tan alto al dercho de ver una pelea ha terminado por desgastar el modelo de negocio.

Luego la seguimos.