Los Ángeles prohíbe el confinamiento solitario en las cárceles juveniles

La medida entrará en vigor en septiembre en las cárceles y campamentos juveniles

Los Ángeles prohíbe el confinamiento solitario en las cárceles juveniles
Foto: Ciro Cesar / La Opinión

Mientras estaba en una cárcel juvenil del condado de Los Ángeles, Kirn Kim pasó 15 meses en confinamiento solitario, desde los 16 hasta los 18 años.

“Estudio tras estudio ha mostrado que el encarcelamiento solitario tiene un efecto devastador en la salud mental de adultos, así que les pregunto, ¿cómo pueden justificar su uso para los jóvenes? La mente adolescente todavía se está desarrollando. Los jóvenes tienen una menor capacidad para lidiar con el estrés que los adultos. Forzar ese nivel de estrés en un joven, especialmente uno que ya esté traumatizado, solo lleva a más problemas que, como sociedad, vamos a enfrentar a la larga”, dijo Kim en comentarios frente a la Junta de Supervisores del condado de Los Ángeles.

Ayer, ese cuerpo legislativo votó de manera unánime para poner fin a la práctica del confinamiento solitario en sus tres cárceles y 13 campamentos juveniles.

A principios del año, Barack Obama tomó un paso similar en las cárceles federales, excepto en situaciones excepcionales.

“Hasta la fecha, he visitado seis de nuestros campos juveniles, donde he visto de primera mano la práctica del encarcelamiento solitario. Estoy orgullosa de que el condado de Los Ángeles este liderando este camino en el país, especialmente a medida que más jurisdicciones a través del país consideran eliminar esta práctica. El condado de Los Ángeles está listo para avanzar la calidad de justicia juvenil. Es nuestro debe ayudar a sanar a estos adolescentes traumatizados, para que puedan reincorporarse a nuestras comunidad – no seguir en cadena de prisiones”, indicó la supervisora Hilda Solis, quien junto con su colega Sheila Kuehl propuso la medida.

El cambio entrará en vigor a partir de septiembre, excepto en las circunstancias más excepcionales.

Un estudio publicado en 2014 por la Escuela de Leyes de la Universidad de Carolina del Norte en conjunto con la Unión Americana de Libertades Civiles de ese estado, encontró que el confinamiento solitario era un “castigo cruel, inhumano y degradante que es – o al menos se aproxima – a la tortura”.