Debate: ¿Debería Obama asistir al funeral de Muhammad Ali en vez de la graduación de su hija?

La Casa Blanca informó que el presidente no estará el viernes en Louisville para el último adiós del 'Más Grande'
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Debate: ¿Debería Obama asistir al funeral de Muhammad Ali en vez de la graduación de su hija?
Foto: EFE

¿La ceremonia de graduación de preparatoria de su hija o el último adiós a uno de los hombres más icónicos de la sociedad, quien por cierto ayudó, con su activismo, a que un día un hombre afroamericano alcanzara la presidencia de Estados Unidos?

Ese es el dilema que enfrentó el presidente Barack Obama en días recientes, a propósito del funeral de Muhammad Ali este viernes en Louisville. La Casa Blanca hizo oficial este miércoles que Obama no estará en la despedida de Ali debido a que asistirá en la capital del país a la graduación escolar de Malia Obama.

Discutimos si el presidente hace lo correcto al acompañar a su hija de 17 años de edad o si debería ir a Louisville para rendirle tributo a uno de los grandes héroes del deporte y la sociedad, fallecido el pasado 3 de junio a los 74 años.

Abraham Nudelstejer

El ejemplo familiar de Obama es aleccionador

El presidente del país en el que se sustenta el equilibrio mundial, el líder más reconocido del planeta, es también un padre de familia que entiende perfectamente los deberes y obligaciones que debe tener en casa. Obama eligió estar en la graduación de su hija porque sabe que ese es un momento irrepetible en la vida de ambos, porque sabe que si no asiste se arrepentirá por siempre no haber abrazado en ese día tan significativo a la niña que ha visto crecer hasta convertirse en una mujer de bien. Obama respeta y admira el legado de Muhammad Ali, pero el ejemplo de respeto que muestra a su familia es mucho más aleccionador que el estar presente en el funeral del boxeador más grande de todos los tiempos.

Rafael Cores

Gran error anteponer un evento escolar

Barack Obama es presidente de Estados Unidos gracias, en parte, a gente como Muhammad Ali, que luchó por los derechos de los afroamericanos y no se dejó amedrentar por el “establishment”, poniendo sus valores y sus principios por encima de su carrera deportiva. No sé si Ali fue o no el mejor deportista de este país, pero sí el más influyente. Su éxito en el boxeo se queda pequeño al lado de sus logros como activista social. Obama comete un gran error anteponiendo el evento de la escuela de su hija al funeral de uno de los personajes más admirados por el país que él preside.

Ángel Soto

Obama hace bien; la vida no es para los muertos

“El mundo es mejor gracias a él”. Así despidió y rindió homenaje el presidente de Estados Unidos a Muhammad Ali en el día más triste del año para el deporte y para quienes aún la luchan en favor de los derechos humanos. Días después, el mismo mandatario hizo pública su ausencia en el funeral del “Más Grande”. El motivo es tan honroso como humano: es la graduación de una de sus hijas. El presidente debe priorizar su tiempo a quienes aún viven; Ali ya es etéreo y la labor del mandatario y más como afroamericano que es será mantener vivo el recuerdo y la ejemplar lucha del exboxeador. Obama dejará la Casa Blanca en enero de 2017 y quien lo recibirá será su esposa y sus hijas, una de ellas que este fin de semana espera ver a su padre orgulloso en su día mágico; no al presidente de la gran potencia mundial.

Iliana Salguero

Ali entendería la decisión tomada por Obama

El Presidente Obama debió pasar momentos difíciles decidiendo entre asistir al funeral de Muhammad Ali, ícono del deporte y un líder de la sociedad estadounidense, y la graduación de preparatoria de su hija mayor, Malia. Al final, ganó su rol como padre sobre su rol como funcionario público del país más poderoso del mundo. Resulta complicado criticar la decisión de un hombre que se ha caracterizado, junto a su esposa, por ser un ejemplo familiar. Creo que Obama estará donde quiere y debe estar; Ali, un hombre de corazón, seguro lo entendería. Hoy, respeto y admiro más a Barack Obama el hombre, no el presidente.

Manuel Morfín

Gran ejemplo anteponer el lado humano

Muhammad Ali fue el deportista más grande en la historia de este país. Su legado en el deporte, así como la lucha por los derechos civiles, permanecerán intactos. El presidente Barack Obama ha tomado la decisión correcta, ya que antes que político es padre y el momento que vivirá su hija será irrepetible. Después de unos días nadie se acordará si asistió o no al funeral de Ali, pero el perderse la graduación de su hija sería una carga de conciencia con la que cargaría siempre. Un gran ejemplo del Presidente, mostrando el lado humano sobre el político.

Ricardo López Juárez

Como estadista y líder es una decisión débil

Respeto a quienes creen que Obama da un buen ejemplo de padre de familia. Pero me parece un error que decida no estar en la despedida de quien ha sido llamado por algunos el más grande activista de la historia de Estados Unidos. No es como que la graduación de preparatoria será la única oportunidad de Obama de estar allí para su hija. En cambio, no habrá otra ocasión solemne para rendirle el justo tributo a Muhammad Ali, quien ayudó a construir la sociedad civil de este país, que abrió la senda para que un afroamericano llegara a ocupar la presidencia de Estados Unidos y hacer un poco mejor este mundo. Obama no es un padre de familia más como muchos suponen: es el presidente, toma decisiones diarias que deciden vidas alrededor del mundo y bajo su investidura se adquieren responsabilidades sociales superiores.

Jairo Giraldo

Si no va es por un tema de seguridad

No creo que el tema sea comparar la importancia del grado de su hija con las honras fúnebres de Muhammad Ali. Más bien creo que es un asunto de seguridad y es poco probable que alguien le aconseje al presidente meterse en un evento masivo con niveles altos de sensibilidad que en cualquier momento se puede salir de las manos. Aún si la hija de Obama no se graduara, él no debería estar allí. Creo, con algo de ironía, que el grado de su niña le permite una buena excusa para no ir donde no debe, por más que Ali represente todo los valores que él mismo destacó en su momento.