Las adversidades no pudieron con su deseo de estudiar

Enfrentó maltratos y dudas, pero una estudiante latina de Los Ángeles se dirige a una universidad privada en Connecticut gracias a su buen desempeño académico
Las adversidades no pudieron con su deseo de estudiar
Theda Douglas, administrativa de USC, y Kelly Acevedo.
Foto: Isaías Alvarado / La Opinión

Parecía que los astros no se habían alineado a favor de Kelly Acevedo: lejos de su familia y con un atraso académico por haber cursado la escuela intermedia en Zacatecas (México), al regresar a Los Ángeles sufrió por los constantes maltratos de los parientes que la recibieron.

“Primero eran buenos conmigo, pero cuando empecé a ir a la escuela no me trataban tan bien. Siempre me decía mi tía que me iba a echar de la casa y que me iba a mandar a México”, contó Acevedo, quien se graduó de la secundaria Manual Arts, en el Sur de Los Ángeles, con un excelente promedio escolar.

Aquellas fueron noches de dormir en el piso y estudiar con la tenue luz de una lámpara, pero Acevedo dice que le dolieron más los regaños sin razón.

“Si iba a una ceremonia porque me había ganado un premio me llamaban para decirme: ‘Seguro estás fumando o drogándote con tus amigos’”, relató.

Acevedo, nacida en Los Ángeles hace 18 años, estuvo bajo la tutela de sus tíos porque su familia se mudó a México cuando ella tenía 11 años, para alejar a su hermana mayor de los malos amigos.

Kelly Acevedo (de vestido azul, a la derecha) posa junto a sus padres y hermanas en una fotografía de sus años en Los Ángeles
Kelly Acevedo (de vestido azul, a la derecha) posa junto a sus padres y hermanas en una fotografía de sus años en Los Ángeles. (Foto: Suministrada)

Allá, sin un amplio dominio del español, estudió con dificultades durante tres años en una escuela intermedia, pero al terminarla pidió regresar sola a esta ciudad para buscar una mejor oportunidad.

Lo logró pese a las adversidades. Acevedo recibió una de las becas Gates Millennium, que financiará sus estudios en Ciencias Políticas y Estudio de Arte en la universidad Wesleyan, en Connecticut.

Ella quiere dedicarse a crear campañas publicitarias, aprovechando su pasión por el arte y su habilidad para elaborar retratos.

“Tuve una mentora que trabaja en [la productora] Universal Studios haciendo publicidad y me gustó mucho”, contó Acevedo, quien ha recibido distintos reconocimientos.

Kelly Acevedo
Kelly Acevedo. (Foto: Isaías Alvarado/La Opinión)

Programa TRIO

Pero esta adolescente que se autodescribe como una “cerebrito” (nerd) cree que no estaría celebrando su éxito académico sin la ayuda del programa TRIO de la Universidad del Sur de California (USC), que desde hace 39 años ayuda a que alumnos pobres estudien una profesión.

A través de dicha iniciativa, Acevedo recibió asistencia en distintos aspectos. “Tuve la oportunidad de tomar clases avanzadas y así me preparé más para el colegio y los que trabajan en el programa siempre estaban conmigo cuando tenía problemas familiares”, señaló.

Se estima que el 80% de los inscritos al programa TRIO de USC son latinos. El programa ofrece clases sabatinas especializadas, una estancia de seis semanas en su campus y visitas a distintas escuelas. La iniciativa, que recibe un fondo federal de $2.7 millones cada año, colabora con 16 secundarias angelinas.

“El programa es importante porque nuestros niños necesitan ir a la universidad y mejorar sus vidas”, dijo Theda Douglas, vicepresidenta asociada de programas y colaboración gubernamental de USC.

Acevedo, quien desde el 18 de marzo vive en la casa de una amiga, dejando atrás maltratos y trofeos escolares, sueña con traer legalmente a sus padres.

“Quiero comprar una casa para que mis papás vivan conmigo, porque he estado mucho tiempo sin mi familia”, dice.