Mejor un buen arreglo que un mal juicio: arranca “la justicia alternativa” en México

El nuevo Sistema de Justicia Penal de México ofrece el llamado proceso de justicia alternativa, que permite una mediación entre las partes para solucionar pleitos surgidos por delitos menores
Mejor un buen arreglo que un mal juicio: arranca “la justicia alternativa” en México
La mediación permite resolver conflictos surgidos por delitos menores, de forma rápida.
Foto: Shutterstock

MÉXICO.- La sala está pintada de un color claro, tirando a blanco. Tiene una mesa redonda al centro donde se encuentran cuatro personas muy disímiles: una mamá furibunda, un cuasi adolescente callado, otro muchacho apenas dos años mayor que él con la mirada perdida y un hombre de cabello rizado y ojos pequeños a quien llaman “el mediador”.

La tensión está en el ambiente. Nadie habla por dos, tres, cinco minutos hasta que rompe el silencio Juan Daniel Patlán, de 20 años, quien hace meses lanzó a César Rodríguez una botella mientras éste conducía una motocicleta: “Lamento haberte golpeado… te pido una disculpa.”

Los ojos de Rodríguez, el ofendido, se clavan en el interlocutor, el mismo que lo hizo perder el control del vehículo, derrapar, romperse la cabeza, quedar inconsciente, terminar en el hospital y pagar una alta factura. Luego responde: “La acepto”.

Llegar hasta este momento no fue un asunto fácil ni para los muchachos ni para “la sala de mediación”  en el Estado de México donde se encuentran los implicados, en medio de un nueva opción para resolver conflictos en todo el país  conocida como  “Justicia Alternativa”, y que no es más que un arreglo entre agresores y ofendidos antes de llegar a un juicio que podría tardar años, costar mucho dinero y atiborrar los juzgados.

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Una solución más rápida y menos costosa

La Justicia Alternativa será obligatoria a partir de este 18 de junio como parte del nuevo Sistema de Justicia Penal que modifica en todo el país los juicios escritos por los orales y también obliga a todos los tribunales a tener las salas de mediación donde trabajan los “mediadores” abogados, psicólogos, trabajadores sociales y sociólogos cuyo único objetivo es lograr que las partes implicadas en un conflicto lleguen a un buen arreglo.

Las ventajas son múltiples y tangibles. Juan José Olea, Coordinador General del Instituto de Formación Profesional de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México,  lo explica así en entrevista exclusiva:

“Hay delitos que no causan mucho impacto social que son de cuantía menor, para no poner en marcha todo el sistema de justicia penal , donde hay una investigación lo que se hace es ir a un proceso de mediación. La víctima buscará a través de un convenio la reparación del daño”.

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María de Los Ángeles Fromow, secretaria técnica del Consejo de Coordinación para la Implementación del Sistema de Justicia Penal, en entrevista con este diario, describe la importancia de la Justicia Alternativa con una cifra: en 2014 alrededor de 120,000 conflictos entre dos o más personas fueron resueltos en las salas de mediación.

“Calculamos que el 45% de los casos serán resueltos por el esquema de justicia alternativa”, precisa Fromow. “También habrá un importante ahorro de recursos económicos:  actualmente una averiguación previa puede tener un costo en promedio alrededor de 15,000 pesos (alrededor de 850 dólares) y en la justicia alternativa costaría unos 1,500 pesos (una décima parte)”.

El ahorro de ese dinero se reinvertirá para fortalecer el sistema –afirma la funcionaria. En crear más salas de negociación: el sistema apenas empieza a crecer y en todo el país hay actualmente sólo 339 salas que atienden asuntos federales y en los estados estas salas se cuentan con los dedos.

Cómo se aplica la justicia alternativa

El proceso de la justicia alternativa opera de la siguiente manera: Cuando el denunciante llega al ministerio público, un orientador determina si el delito es menor (robo, lesiones menores). Los delitos “graves” (asesinatos, secuestros, etcétera) no se arreglan por esta vía. Si es menor se llevará ante la justicia alternativa para intentar resolver el caso sin juicio.

Así llegaron a la sala de mediación Juan Daniel Patlán y César Rodríguez, acompañados por la organización no gubernamental Cidac para documentar el caso como una muestra de las ventajas de una buena negociación en lugar de un mal juicio.

En promedio los pleitos por esta vía se resuelven legalmente en un máximo de 30 días. El de Patlán y Rodríguez tardó más porque la mamá de César se empecinó en llevar a Juan Daniel a juicio y no fue hasta que éste cumplió la mayoría de edad (unos meses después de los hechos) cuando aceptó la oferta: un pago de alrededor de 200 dólares por gastos de hospital.

Los dos jóvenes firmaron y se saldó el asunto.

“Todos aquí son vecinos – dijo Francisco González, el mediador- en el futuro podrán seguir viéndose y tratándose”. Sin rencores ni encarcelamientos inútiles.