¿Qué hay de nuevo en la migración de mexicanos a Canadá?

A la fecha son pocos mexicanos los que entre 1980 y 2012 solicitaron y tuvieron la residencia permanente
¿Qué hay de nuevo en la migración de mexicanos a Canadá?
En el marco de su Visita de Estado a Canadá, el Presidente de México, Enrique Peña Nieto, firmó los Libros de Visitantes Distinguidos del Senado y de la Cámara de los Comunes.
Foto: Gardenia Mendoza. / Presidencia de México.

MÉXICO – Los inviernos de Iliana González, de 43 años, son largos. “Nueve meses largos y fríos” desde que hace ocho años se mudó a Calgari, Canadá, con la esperanza de darle a su hijo una vida alterna a las amenazas de extorsión que vivía a diario en San José de Gracia y la Familia Michoacana la vio como un blanco: profesionista, mujer, divorciada.

Estaba desesperada y como había  estado en Canadá de visita y sabía que podía pedir refugio y eso hice”, cuenta en entrevista telefónica en la que reconoce que tuvo suerte porque un año después de su arribo en 2008 el país cerró las puertas a los refugiados mexicanos con la imposición de una visa cuya burocrática tramitación inhibía cualquier intento hasta hoy.

El  primer ministro canadiense, Justin Trudeau, anunció este martes que, a partir del 1 de diciembre de este año aunque todavía no detalla las condiciones en que abrirá el visado que había sido impuesto para bloquear a los refugiados.

En 2008, Canadá recibió 9,000 peticiones de refugio de mexicanos y tras exigir el documento de visa las peticiones se redujeron a 84 en 2014, pero la decisión había alejado a los dos países socios en el Tratado de Libre Comercio e incluso México respondió con un bloqueo a la importación de carne.

La eliminación de la visa prevé” beneficios económicos y sociales”, según declaró Treadau, aunque los refugiados en Canadá como González, dudan que el país del norte cambie en su actitud respecto a las peticiones de asilo desde México.

Iliana González en Calgari.
Iliana González en Calgari.

De todos modos -acota- la migración permanente a Canadá no es sencilla. “Estar bajo la nieve tantos meses, con relaciones sociales más distantes a las que estamos acostumbrados es algo que pesa mucho en el estado de ánimo: uno se vuelve melancólico”.

Esto sin contar el nivel de rigor de la cultura. “En México cualquier persona que tiene experiencia en un trabajo puede hacerlo sin necesidad de títulos profesionales: aquí no, aquí tienes que estudiar, dominar bien el inglés, aprobar cursos… y eso te lleva años de incertidumbre, tristeza, aunque por otro lado tienes una seguridad social que sí funciona”.

Ella no se arrepiente porque no puede cambiar de proyecto de vida pero si regresara el tiempo atrás “se lo pensaría dos veces”, reconoce.

A la fecha son pocos mexicanos los que entre 1980 y 2012 solicitaron y tuvieron la residencia permanente. En total: casi 44,000 según cifras oficiales y principalmente por asuntos familiares (40%), refugiados (38%) y el resto de profesionales, inversionistas y empresarios.

En cambio los residentes temporales han ido en incremento a través del Programa de Trabajadores Agrícolas Temporales que comenzó a operar desde 1974. Para 2012 la cifra alcanzó los 17,105 mexicanos insertados en contratos temporales agrícolas y otros oficios; en 2016, el gobierno de México anunció que viajarían 22,000.