¿Corrupción en el LASD? Agentes que no toman cargo en serio no son despedidos

Un reporte también indica que se ha ventilado un esquema de corrupción y abuso contra reos y visitantes
¿Corrupción en el LASD? Agentes que no toman cargo en serio no son despedidos
Un grupo de agentes durante una graduación del LASD. Un programa denominado "Amigos del Sheriff" fue abolido recientemente.
Foto: Archivo/La Opinión

Tener bajo rendimiento laboral no es motivo suficiente para que los nuevos agentes del Sheriff del condado de Los Ángeles (LASD) pierdan su empleo, concluyó un reporte interno.

Esa situación, alertó un análisis del Inspector General del LASD, les permitiría que éstos potencialmente causen problemas en situaciones delicadas en los años que conserven sus placas.

Ninguno de los 334 graduados de la Academia de dicha corporación en 2014 fue despedido por motivos relacionados con el bajo rendimiento durante su primer año de prueba en las cárceles del condado, donde se ha ventilado un esquema de corrupción y abuso contra reos y visitantes, indica el reporte.

Hubo una evaluación elaborada por el supervisor de uno de esos novatos que advertía que éste “no tomaba su cargo… con seriedad” y “cuya integridad es una gran preocupación”, según el informe que ha sido publicado por un periódico local.

El análisis resalta que la mayoría de los entrenados no recibió su evaluación a tiempo y fue elevado al rango de agente regular sin ninguna evaluación importante de su rendimiento laboral.

Ejemplo de que dichas pruebas son un mero trámite administrativo, la Oficina del Inspector General expuso que muchas evaluaciones de desempeño se llenaron usando el mismo lenguaje repetitivo, prácticamente copiando y pegado frases elaboradas, o cometiendo errores de género.

Uno de esos documentos estuvo listo incluso antes de que el agente concluyera su tiempo de prueba.

Un problema recurrente en el LASD ha sido la contratación de elementos con historial turbulento y mala conducta, particularmente en las cárceles del condado, donde comienzan sus carreras policiacas.

Un entrenador de agentes del Sheriff indicó recientemente que la prueba de fuego para los nuevos elementos es dejar la actitud de disciplina extrema que exigen a los presos, para poner en práctica un convivio directo con la comunidad. Los que no lo logran, subrayó, regresan a labores como celadores.

Una vez que un agente concluye su periodo de prueba es más difícil sacarlo de las filas del LASD, ya que están protegidos por las normas de la administración pública.

El Inspector General del LASD, Max Huntsman, indicó que dicha corporación debe realizar evaluaciones exhaustivas de sus empleados a prueba para evitar “correr el riesgo de repetir los errores en procesos de reclutamiento a gran escala”.

Al cierre de este avance informativo el LASD no comentó al respecto.