La sorpresiva alianza de Rusia e Irán para bombardear en Siria

Por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial, Irán permitió el uso de su territorio a fuerzas armadas extranjeras: las de Rusia. ¿Es este el inicio de una nueva relación estratégica en la región?
La sorpresiva alianza de Rusia e Irán para bombardear en Siria
Aviones rusos bombardearon el corredor abierto por los rebeldes en Alepo.
Foto: EFE

Es la primera vez, desde la Segunda Guerra Mundial, que fuerzas armadas de otro país operan en el territorio o espacio aéreo de Irán.

Ni siquiera durante el régimen del Sha Mohammad Reza Pahlavi, un aliado muy cercano tanto a Estados Unidos como Reino Unido, se permitió ningún tipo de presencia extranjera en el país.

El martes, sin embargo, Rusia utilizó la base de Hamedan, en el occidente de Irán, para llevar a cabo ataques aéreos contra Siria.

El objetivo de los bombarderos Tupolev-22M3 de largo alcance y los aviones de ataque Sukhoi-34, eran blancos en las provincias de Alepo, Idlib y Deir al-Zour, indicó una declaración de la cancillería rusa.

Grupos locales aseguran que 27 civiles murieron durante la incursión.

Combatientes rebeldes en Alepo
Uno de los ataques fue dirigido a la ciudad de Alepo, donde se está librando una dura batalla para su control. Foto: AFP

El uso de la base en territorio iraní por Rusia tomó a muchos por sorpresa.

Aunque Irán es el principal aliado regional del presidente de Siria, Bashar al Asad, y le ha ofrecido apoyo importante, tanto militar como financiero, desde que estalló el levantamiento en su contra en 2011.

Y desde el año pasado Rusia ha estado ofreciendo a Asad apoyo militar aéreo para combatir tanto a la oposición siria como al grupo extremista Estado Islámico (ISIS).

Pero lo que muchos se preguntan ahora, principalmente Washington y sus aliados, es si éste es el inicio de una nueva alianza entre Irán y Rusia.

“Desafortunado”

El Departamento de Estado de Estados Unidos indicó que el uso de la base iraní era “desafortunado pero no sorprendente”.

El martes en una conferencia de prensa se le preguntó a Mark Toner, portavoz del Departamento de Estados, si se trataba de un posible acuerdo entre Irán y Rusia para cooperar en la lucha contra ISIS.

Las incursiones aéreas rusas supuestamente atacaron zonas controladas por los rebeldes en Alepo. Foto: DELIL SOULEIMAN/AFP/Getty Images
Las incursiones aéreas rusas supuestamente atacaron zonas controladas por los rebeldes en Alepo. Foto: DELIL SOULEIMAN/AFP/Getty Images

Toner respondió que, igual que otras incursiones aéreas, los bombarderos rusos atacaron principalmente a las fuerzas de oposición moderadas que luchan contra Asad, y no a EI u otros grupos terroristas.

“Esto sólo dificulta más lo que ya es una situación compleja, contenciosa y difícil”, dijo Toner. Y agregó no “no es claro” si Rusia planea continuar utilizando la base, o si fue una operación única.

Decisión “histórica”

Tal como le explica a la BBC Kamal Amal, analista de asuntos sirios del Royal United Services Institute (RUSI), un centro de estudios en Londres, más que la decisión rusa de atacar desde Irán, lo que más sorprende es la decisión de Irán de permitir a Rusia usar su territorio.

“El hecho de que Irán permita usar su territorio es una señal a los países del Golfo (que se oponen a al Asad). Es un hecho más simbólico que táctico”, afirma el experto.

Por otro lado, agrega, “la base de Hamedan abre un segundo frente para Rusia cuyos ataques en Siria se estaban volviendo predecibles y no estaban siendo tan efectivos como hace tres meses, especialmente ahora en la batalla por Alepo”.

Hasta ahora Rusia ha estado utilizando su base en Latakia, en el este de Siria, para lanzar sus ataques aéreos.

Pero sus bombarderos de largo alcance son muy grandes para esta base y requieren pistas más largas, de manera que Moscú tenía que operar estos aviones desde sus bases en el sur de Rusia.

La consecuencia de un ataque en el distrito de Sakhur en Alepo
En semanas recientes decenas de civiles han muerto en las incursiones aéreas contra Alepo. Foto: Getty

La base de Hamedan acerca a Moscú unos 2,000 kilómetros de su objetivo y le permite utilizar cargas más grandes para intensificar sus campañas en Siria, como explica Jonathan Marcus, corresponsal de defensa de la BBC.

“Al colocar sus bombarderos en Irán, Rusia reduce drásticamente la duración de sus misiones“, dice el corresponsal.

Agrega que “el despliegue de estos aviones marca una intensificación de la campaña militar aérea rusa, quizás un reflejo de la escala de los combates que se llevan a cabo en Alepo”.

“Y es una muestra del creciente acercamiento en las relaciones entre Moscú y Teherán, los dos aliados más cercanos del gobierno sirio”, afirma Marcus.

Pero quizás lo más importante, como asegura Kamal Amal, es que con todo esto ambos países “están pisoteando” a los estadounidenses.

Desde septiembre de 2014, Washington ha llevado a cabo cientos de ataques aéreos contra el autonombrado Estado Islámico y otros grupos extremistas en Siria, pero sigue apoyando a varios grupos rebeldes de oposición, algunos de éstos calificados de “terroristas” por Damasco.

Desconfianza

Tal como explica el analista Kamal Amal, a pesar de que Washington está tratando de alcanzar algún acuerdo con Moscú para combatir a EI en Siria, es claro que hayuna abierta desconfianza entre ambos.

Imagen de lanzamiento de bombas desde un TU-22M3 ruso
El despliegue de aviones desde Irán reducirá la duración de las misiones rusas. Foto: EFE

“Estados Unidos no ha cambiado sus tácticas en tierra y continúa apoyando a grupos de oposición -que son enemigos de Damasco- y que habían dicho dejarían de apoyar”, dice Amal.

“Es claro que los rusos no confían en los estadounidenses en la lucha que están librando contra EI en Siria. Así que no pienso que habrá mucha cooperación entre Washington y Moscú, porque Washington también dijo recientemente que en lo que se refiere a Siria, todavía no confía en los rusos”.

La realidad, asegura el analista, es que los enemigos de Damasco son muy diferentes de los enemigos de Estados Unidos. Y Teherán y Moscú se están aprovechando de ello.

Con esta campaña militar Rusia está reafirmando su presencia en Medio Oriente y ve a Irán como un poderoso aliado en la región y un potencial socio comercial.

Tal como le dijo al New York Times el comentarista político ruso Konstantin von Eggert: “Teherán es un régimen rico y antiestadounidense en una región estratégica importante para los intereses de Estados Unidos”.

“¿Qué otra cosa puede ser mejor para Putin?”.