Julio Urías, el nuevo hijo pródigo de Culiacán, sueña con la Serie del Caribe 2017 en su tierra natal

El novato de los Dodgers, quien admite estar viviendo un sueño en las Grandes Ligas, quiere participar en el torneo

Julio Urías, el nuevo hijo pródigo de Culiacán, sueña con la Serie del Caribe 2017 en su tierra natal
Julio Urías (der.), enfundado en la casa de los Tomateros, posa con Héctor "Chino" Ley (izq.), directivo del equipo, y Jesús Valdés, presidente municipal electo de Culiacán.
Foto: Abraham Nudelstejer

Los Ángeles.- En el mismo día, Julio Urías portó dos uniformes distintos. La noche del lunes, el pitcher zurdo mexicano se enfundaba en la camisola de los Dodgers, que abrían una serie muy importante en su casa ante los Gigantes de San Francisco.

Unas horas antes, el lanzador sinaloense se puso la franela de los Tomateros de Culiacán para de esa manera cumplir una más de sus ilusiones.

“Yo comencé a jugar béisbol a los cinco años de edad en Culiacán y desde entonces mi sueño era ponerme este uniforme”, dijo Urías, quien estuvo presente en una conferencia de prensa para promover la Serie del Caribe que se jugará en su natal Culiacán del 1 al 7 de febrero del próximo año.

Con apenas 16 apariciones en Grandes Ligas, el joven culichi ya se ha convertido en un ídolo de la ciudad que lo vio nacer.

“Mi hijo es tu gran admirador, ¿me dejas sacarte una foto para mandársela”, le preguntó una mujer a Urías, quien accedió a cuanto requerimiento se le hizo.

“Me siento muy contento,  agradecido y bendecido siempre por Dios que me tiene aquí gracias al trabajo que hecho y a mi familia. Es algo muy bonito que haya niños tan chiquitos que te digan que eres su ídolo, la verdad es algo increíble para mí”, dijo el pitcher de 20 años de edad.

Urías afirmó que en su mente siempre llegó a albergar la ilusión de convertirse en figura de de las Grandes Ligas.

“La verdad, sí lo soñé. Uno siempre sueña y los sueños se hacen realidad si trabajas, pero la verdad es que para mí este año ha sido un sueño que todavía no me lo creo. Llego al estadio y digo: ‘¿dónde estoy?’, trabajé mucho para esto, pero hasta ahorita no me ha caído el veinte todavía”, dijo.

Levanta la mano para Serie del Caribe

Emocionalmente, Urías ha tenido una temporada complicada con los Dodgers debido a los constantes viajes de regreso que ha tenido que hacer a las ligas menores desde que el primer día de agosto fue llamado por el equipo de Los Ángeles.

En sus 16 presentaciones en Grandes Ligas, el zurdo mexicano tiene marca de 5-2 y 3.50 de carreras limpias.

“Sí es difícil estar entre las ligas menores y los Dodgers porque muchas veces te sacan de tu rutina, pero cada llamado a Grandes Ligas lo trato de aprovechar al máximo y siempre agradecido por la oportunidad”, comentó.

Urías reconoció que el as de la rotación de los Dodgers, Clayton Kershaw, y el legendario  Fernando Valenzuela,  se han convertido en sus principales consejeros dentro del equipo de Los Ángeles.

“De Clayton he aprendido cómo prepararme antes de cada juego, de la rutina que debo de seguir dos horas antes de cada partido para salir fuerte y concentrado”, dijo.

“A Fernando lo veo seguido en el estadio y él me dice que no deje de correr, que siga metido en el gimnasio, que siempre tenga confianza en mis lanzamientos y nunca tenga miedo de enfrentar a cualquier bateador”, explicó Urías, quien ve complicado que pueda estar en la Serie del Caribe para reforzar al equipo mexicano.

“Veo muy difícil que los Dodgers me den permiso, pero uno nunca sabe. De mi parte,  estoy abierto a jugar la Serie del Caribe en Culiacán”, apuntó.