Fábricas textiles en Los Ángeles, repletas de suciedad y visitadas por ratas

Informe revela las "insalubres" condiciones en las fábricas textiles en Los Ángeles
Fábricas textiles en Los Ángeles, repletas de suciedad y visitadas por ratas
Una obrera de American Apparel revisa la ropa en la compañía.
Foto: Archivo/AP

Las fábricas textiles de Los Ángeles, donde trabajan muchos inmigrantes, son sucias, mal ventiladas, con poca seguridad y “visitadas” por ratas y ratones según un estudio presentado hoy por la Universidad de California Los Ángeles (UCLA) que denuncia este aspecto poco elegante de la moda.

El reporte “Hilos sucios, fábricas peligrosas: Salud y seguridad en la industria de la moda de Los Ángeles”, elaborado por el Centro del Trabajo de UCLA, encontró que el 72% de los trabajadores consultados en el estudio reportaron que sus sitios de trabajo “estaban llenos de polvo”.

El análisis realizado con apoyo del Centro de Trabajadores de la Confección y de Salud Ocupacional y Seguridad de UCLA, denunció que las condiciones de trabajo “insalubres” en muchas fábricas locales ponen en riesgo la salud de estos empleados, la gran mayoría inmigrantes.

“Nuestros resultados indican que las condiciones en los lugares de trabajo de costura y confección en Los Ángeles son profundamente inseguras e insalubres”, destacó Janna Shadduck-Hernández, autora principal del informe y directora de proyectos del Centro del Trabajo de UCLA.

Según el informe, Los Ángeles posee la base más grande de corte y costura en Estados Unidos y es el centro de la manufactura de ropa del país, mucha de la cual “se exhibe en almacenes populares y tiendas de departamentos”.

De más de 300 trabajadores activos de fábricas de ropa encuestados para el estudio, un 60% reportó que “el calor excesivo y la acumulación de polvo se deben a la poca ventilación, lo que hace más difícil trabajar y aún respirar”.

“Mis ojos se ponen muy rojos. Todo el día hay todo este polvo alrededor y es todavía peor para aquellos compañeros de trabajo que no usan gafas de protección”, declaró en el documento un operador de costura, cuya identidad no fue revelada.

Otro trabajador, también sin identificar, denunció la falta de ventilación “industrial” en su sitio de trabajo, debido a que sus empleadores “no tienen dinero para eso” y solo cuentan con ventiladores convencionales.

El documento revela que la presencia de insectos y roedores no es extraña en estos lugares, donde por lo demás se fabrica ropa de “última moda”.

El 39% de los trabajadores reportó la presencia de cucarachas en su sitio de trabajo, mientras que el 42% aseguró haber visto ratas y ratones en las fábricas, según el estudio.

Las condiciones higiénicas de los baños también merecieron las críticas de los encuestados, el 47% de los cuales los calificó de “sucios y sin mantenimiento”, un factor que no solamente afecta su salud sino también su moral y su pago.

“Algunas veces (los trabajadores) simplemente dejan de ir al baño no solo por las malas condiciones higiénicas sino porque además temen represalias o la reducción de sus ingresos”, se señala en el informe.

En lo que concierne a las salidas de emergencia y los corredores de acceso, aspecto crítico en materia de seguridad, el 42% de los encuestados respondió que “las puertas de salida de sus fábricas estaban obstruidas o eran inaccesibles”.

Asimismo, y en un trabajo que requiere tanta precisión como la costura, el 29% de los trabajadores consideró que la luz en sus lugares de trabajo era “inadecuada”, lo que repercute en su visión.

“Muchos de nosotros tenemos dificultades para ver y generalmente terminamos necesitando gafas o acudiendo a especialistas para recibir atención médica”, aseguró un trabajador.

La acumulación de personas en áreas reducidas, junto con la actividad de las maquinas y la alta concentración de materiales, elevan las temperaturas en interiores, especialmente en primavera y verano, cuando el ritmo de trabajo es intenso por la producción de las colecciones de otoño e invierno.

“El calor en la fábrica es tan abrumador que una vez pensé que mis pies estaban ardiendo, entre el calor del pedal de la máquina y la temperatura dentro de la fábrica. Creí que me iba a desmayar”, aseguró una operadora de costura.

En las áreas de producción donde se plancha la ropa el problema de la temperatura es todavía más grave.

En un lugar de trabajo, “había 25 (personas) operando máquinas de planchado a presión y 25 trabajadores que planchaba a mano, pero no había ni siquiera una ventana. ¿Sabe cuánto tiempo aguanté? Tres horas“, reveló un trabajador que no pudo soportar el calor en su puesto.

Y aunque la mayoría de los sitios de trabajo cuenta con agua potable disponible, 74% de los trabajadores se quejaron de que “no siempre era limpia”.

Otros problemas reportados, como la falta de equipos de primeros auxilios y el no recibir entrenamiento de seguridad ocupacional, agravan las peligrosas condiciones encontradas por el análisis.

Entre otras recomendaciones, el estudio sugirió hacer responsables a las principales marcas comerciales de ropa por las condiciones de trabajo de los contratistas y subcontratistas que fabrican sus productos.

El 71% de los trabajadores de corte de tela en el condado de Los Ángeles es inmigrante (47% hispanos y 24% asiáticos) y el 87% de los operadores de máquinas industriales de costura son latinos, según la Oficina de Estadísticas de Trabajo de California.