Cómo sobrevivir la evaluación de fin de año

Cómo sobrevivir la evaluación de fin de año
Las evaluaciones de fin de año son una buena oportunidad de recibir un aumento.
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinion

La evaluación de fin de año es una tradición para muchas empresas. Y si bien puede causar ansiedad entre empleados y empleadores, cuando la evaluación es positiva, representa un aumento de sueldo del trabajador, y recibir crédito por méritos y esfuerzos.

A su vez, las evaluaciones ayudan a determinar posibles promociones, ascensos y transferencias, dentro de la misma empresa.

Compartimos algunos consejos sobre cómo actuar durante una evaluación:

  • Prepárate. No esperes que tu supervisor recuerde todos tus logros. Prepara una lista de temas que quieras tratar, y una descripción detallada de todo aquello que has hecho durante el año, que creas que merece reconocimiento. Es una buena idea mantener un récord escrito de tus tareas e iniciativas, para poder recordarlas cuando llegue el momento de la evaluación.
  • Determina tus propios goles. ¿Estás interesado en una promoción? ¿Querrías tener más responsabilidades? Haz una evaluación personal, antes de la reunión con tu supervisor, para tener claros tus propósitos y goles. Comunica tus intereses a tu supervisor. Antes de la reunión, haz una revisión honesta de tus fortalezas y de las áreas donde necesitas mejorar. Compártelas con tu jefe.
  • Retroalimentación. La evaluación anual también es una oportunidad para reflexionar sobre la empresa y demostrar tu conocimiento y tu interés por el avance de la compañía para la cual trabajas. Comparte tu visión, ideas y propuestas que creas que pueden beneficiar el negocio.

Trabajador decepcionado

Las evaluaciones no siempre son positivas y debes estar preparado para recibir críticas y opiniones inesperadas.
Si la evaluación resulta ser negativa y no lo que estabas esperando, muestra voluntad por escuchar las críticas de tu supervisor, dejándolo terminar sus comentarios, en lugar de interrumpirlo y asumir una actitud defensiva.
Al mismo tiempo, no temas hacer preguntas y discutir los puntos con los que no estás de acuerdo, de manera profesional y sin levantar la voz.
En lugar de compararte o criticar a otros colegas para defender tu caso, enfócate en las acciones que puedes tomar en el futuro, para mejorar tu trabajo.

Haz preguntas específicas, toma nota y pide aclaraciones cuando las críticas son confusas o infundadas.