El difícil rompecabezas de Bauza para corregir el rumbo a Rusia

El timonel albiceleste les abre expectativas a muchos centrodelanteros, una apuesta peligrosa puertas adentro; Agüero y Dybala pelean en otro puesto; Alario y Ruben son opciones locales y Calleri está en el radar
El difícil rompecabezas de Bauza para corregir el rumbo a Rusia
Edgardo Bauza tiene un reto mayúsculo para llevar a Argentina a Rusia 2018.
Foto: EFE

Edgardo Bauza sugiere nombres, augura convocatorias y siembra entusiasmos que vaya a saber si podrá sostener. Incluso, si es conveniente. Bauza asegura que el N°9 de la selección es Gonzalo Higuaín, pero cuando se jugó el puesto contra Colombia eligió a Lucas Pratto como titular. Votó a Sergio Agüero entre los tres mejores del mundo en 2016 para los premios The Best, pero en los últimos dos partidos de la selección el Kun fue al banco. Adelantó que Lucas Alario iba a estar siempre en sus convocatorias porque será el N°9 del futuro, pero después de los dos primeros llamados dejó de citarlo. Coquetea todo el tiempo con Mauro Icardi, y a la vez define a Carlos Tevez como una debilidad a la que seguirá observando aunque se vaya a China. Y mientras asegura que Paulo Dybala “es capaz de hacer desastres”, mantiene en su carpeta de 60 nombres a un centroatacante de acá, Marco Ruben, y a otro de allá, Jonathan Calleri.

La selección transita zonas turbulentas y reclama certezas. Las palabras de más suelen resultar contraproducentes. Claro que hay matices, de funcionamiento y de características, pero Bauza ha alentado las expectativas de pertenencia de varios futbolistas en una posición tan sensible como determinante: la referencia del área. Son 9 los 9 de Bauza. En el pasado sobran ejemplos de futbolistas que, al no sentirse correspondidos con ese tipo de ofrecimientos, cargaron con la desilusión. Y el despecho. Siempre la prolijidad, y mucho más entre egos y susceptibilidades, conviene que sea una aliada.

“El 9 titular de la selección es Higuaín”, aseguró Bauza el 23 de diciembre pasado, horas antes de Navidad. Anteayer advirtió que no podía confirmarle el puesto a Pipa en el crucial partido con Chile, cuando el 23 de marzo se reanuden las eliminatorias. Pero si no ocurre nada extraño, jugará Higuaín. Es “el” partido para la Argentina, que ese día no contará con el suspendido Funes Mori y arrastra once amonestados. El plan alternativo -mucho más si el duelo con los dirigidos por Pizzi deja nuevos sancionados- aparecerá cinco días después para escalar los 3,600 metros de La Paz en la visita a Bolivia. Pratto, que fue el 9 en el debut y en el último partido del ciclo Bauza, y que convirtió dos goles, volverá al banco. Desactivada la emergencia, el bombero, el hombre de confianza de Patón nuevamente tendrá que esperar.

Ni Agüero ni Dybala son 9 para Bauza. Son ‘falsos 9’, se mueven desde atrás con libertad. Ninguno convirtió aún. Para el entrenador, luego de Messi, claro, Kun fue el mejor argentino de 2016. Así lo asentó en su elección para los premios The Best de la FIFA: Messi, Agüero y Griezmann. Aunque Higuaín fue el goleador récord del calcio, pasó a Juventus en casi 100 millones de euros y marcó 39 goles. contra los 37 de Kun. “Al primero que voy a convocar es a Agüero”, adelantó Bauza tras la derrota con Paraguay, cuando el público eligió de villano a Agüero. Y cumplió, pero contra Brasil y Colombia el delantero del City partió entre los suplentes. No es 9, pero. “Es difícil marcarlo dentro del área. Afuera cambia porque lo golpean fácil ya que no es muy rápido en los últimos 30 metros, pero adentro tiene un gran desnivel y puntería“, lo elogió Patón para justificar su votación. ¿Entonces? ¿Dónde rinde mejor? O… ¿es 9?

A pesar de la abundancia de centrodelanteros, la selección convritió sólo 8 goles desde que asumió Bauza en septiembre de 2016. Los 9 convirtieron apenas 3 (dos Pratto y uno Higuaín). Los otros: Messi, 2, y Di María, Otamendi y Funes Mori, uno cada uno.

“Dybala tiene la ventaja de jugar con Higuaín en Juventus“, alentó Bauza. Principalmente por lesiones, sólo coincidieron en 96 minutos, entre la titularidad compartida con Perú y algunos pasajes con Paraguay. Por cierto, ese fue el partido del desquicio ofensivo: confundida y desesperada la selección argentina, y nublado Bauza, compartieron el final del juego Higuaín, Agüero, Dybala y Pratto. Esa noche, en Córdoba, Alario se quedó en el banco. Y nunca más estuvo en la selección. Se había entusiasmado el 9 de River cuando el entrenador dijo que lo iba a citar siempre, aunque no le tocase jugar. “Quiero que esté todo el día con Messi, con aquel, con el otro… Pretendo que se vaya nutriendo de todo lo que tiene que ver con la selección”, había augurado el ex conductor de San Lorenzo y San Pablo.

Marco Ruben está en mi lista de 60 jugadores, puede tener su chance”, también animó Bauza. Así, estimuló un nombre más. Bajo el seguimiento de Patón aparece otro 9, Jonathan Calleri, ahora en el West Ham United. ¿Y Carlos Tevez? “Tevez, para mí, siempre fue una debilidad”, reconoció el técnico.

Y también lo incluyó camino a Rusia 2018, pese a los casi 33 años de la nueva estrella de Shanghái Shenhua: “Sabe perfectamente lo que pienso de él, y sabe que más allá de haberse ido a China lo voy a seguir”. Otro 9 en danza.

Hasta que aparece Icardi, un caso especial. Mil historias se escribieron, mil rumores circularon. Bauza jamás lo descartó y desmintió cualquier proscripción. “Puede ser convocado”, dijo primero. “En cualquier momento va a ser convocado“, espoleó después. Y finalmente, ya anticipó que próximamente lo llamará: “Higuaín y Pratto son los dos centrodelanteros, pero el tercero es Icardi y él lo sabe porque hablé con él”. Un llamativo posicionamiento para el capitán de Internazionale, que todavía ni integró el ciclo. Una atadura innecesaria para Bauza, otro ejemplo de sus inconvenientes palabras de más. No se trata de frotar espaldas ni excederse en promesas. Ni borrar de manera abrupta. Los liderazgos se construyen en base a una conducta reconocible. Equilibrada y discreta. Otros movimientos abren grietas en la intimidad de un grupo que todo el tiempo está vigilando.

¿Qué representa cada uno en su abanico?

Gonzalo Higuaín, Juventus: no estuvo ni en el primero ni en el último partido del ciclo, pero jugó más que nadie: 371 minutos en cuatro encuentros. Le convirtió a Perú.

Sergio Agüero, Manchester City: para Bauza no es 9, aunque cuando analiza sus virtudes explica que rinde mejor dentro del área. Jugó 292 minutos en cuatro partidos del ciclo.

Lucas Pratto, Atlético Mineiro: Bauza se jacta de conocerlo como nadie, y el 9 le rinde. Jugó 261 minutos, y en esos cuatro cotejos anotó dos goles: Venezuela y Colombia.

Paulo Dybala, Juventus: un caso similar al de Agüero: “falso 9” para Patón. Pero con mucho gol, aunque aún no marcó en tres partidos con Bauza (142 minutos).

Lucas Alario, River: la sorpresa en la primera lista. Iba a estar siempre según Bauza, pero en octubre fue citado por última vez. Apenas jugó 39 minutos.

Mauro Icardi, Inter: todo lo que rodea al capitán de Inter es peculiar. Ausente en la selección desde 2013, Bauza nunca lo dirigió, pero ya dijo que es su tercer N°9.

Carlos Tevez, Shanghai Shenhua: una debilidad para Bauza. Ni marcharse a la lejana y poco competitiva liga de China le quita chances, según el entrenador.

Marco Ruben, Rosario Central: Bauza lo tiene muy en cuenta dentro del mercado interno. Le reconoce oficio y seriedad. Si se crea una selección local, estará.

Jonathan Calleri, West Ham: Con 23 años y muy buena proyección, Bauza lo tiene en su carpeta desde antes de marcharse a jugar en la Premier League.

Los datos en el área: cara a cara, los N° 9 y su historial en celeste y blanco

En la carrera de efectividad de los número 9 de la selección, con una mirada amplia sobre sus carreras, nadie ha marcado más goles que Sergio Agüero, que anotó 34 en 80 partidos con la Argentina. Lo sigue Higuaín, con 32, pero con varios encuentros menos: 67. Tevez tiene una baja cosecha: 13 en 76 encuentros. Pratto rindió: 2 en cuatro partidos. Ni Dybala ni Alario marcaron aún. Tampoco Icardi, que sólo fue llamado por Sabella en 2013 y jugó unos minutos ante Uruguay, en el Centenario. Marco Ruben fue citado por Sergio Batista y anotó un gol en la caída 2-1 con Polonia, en 2011. Calleri todavía no debutó en la selección mayor.

Higuaín ya marca ventajas en el comienzo del año. En el breve recorrido que lleva 2017, Higuaín ya marcó tres goles (dos a Bologna, y uno a Fiorentina) en dos partidos con Juventus. Mauro Icardi señaló un tanto (a Chievo Verona) en dos partidos y Pratto todavía no jugó en el fútbol brasileño.

El matador de todos los tiempos no es un 9 de área. El goleador histórico de la selección argentina, curiosamente, no es un N° 9, sino Messi, con 57 gritos. Luego, aparecen los especialistas: Batistuta (54) y Crespo (35).