La unión de latinos y judíos hace la fuerza

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La unión de latinos y judíos hace la fuerza
La unión hace a la fuerza
Foto: Global Jewish Advocacy

¿Qué tienen en común los latinos y los judíos de Estados Unidos, y qué pueden hacer juntos? La respuesta a ambas preguntas es la misma: mucho.

El 1 de marzo, se reunieron en Washington, D.C., más de 30 destacados líderes de ambas comunidades con el objetivo de reafirmar principios compartidos y delinear una estrategia de acción para los tiempos que corren. El evento, convocado por el American JewishCommittee (AJC), fue la primera consulta del recientemente creado Consejo de Líderes Latinos y Judíos, sobre el que La Opinión reportó semanas atrás.

Dicho encuentro ocurrió horas después de que el presidente Donald Trump comenzara su discurso ante el Congreso con una condena a las amenazas de bomba contra centros judíos, y mientras las deportaciones aumentan y el miedo se propaga por las comunidades inmigrantes.

Los desafíos que enfrentan las dos colectividades son importantes, no cabe duda, pero también son de relevancia sus fortalezas: para empezar, hay 55 millones de hispanos viviendo en los Estados Unidos, y son 5,4 millones los judíos estadounidenses, entre los que deben contarse casi 200 mil judíos latinos, que podrían oficiar de puentes naturales entre los dos grupos.

Si bien los números pesan y deben ser tenidos en cuenta por los que toman decisiones, las contribuciones de estas comunidades al país son una prueba fehaciente de que nos va mejor como nación cuando todos los miembros de la sociedad se sienten incluidos y respetados.

Judíos y latinos compartimos un profundo amor por Estados Unidos, nuestra gente y nuestro futuro. Somos dos colectividades que valoran el trabajo arduo, nuestras tradiciones y lazos comunitarios. Son estas sencillas verdades las que han llevado a estos dirigentes a conformar lo que en palabras de David Harris, el CEO del AJC, será en unos años “una de las coaliciones políticas más sólidas y prominentes del país”.

El Consejo se ha planteado sumar una nueva instancia de activismo político al trabajo valioso que realizan cientos de organizaciones judías y latinas en todo el país. Sus integrantes –muchos de los cuales han ocupado altos cargos en las administraciones Clinton, Bush y Obama– dialogarán con funcionarios y congresistas de ambos partidos, líderes de opinión y dirigentes de la sociedad civil para que la conversación nacional y las políticas que se implementen reflejen los valores fundacionales de este país.

En la declaración de principios adoptada al finalizar la consulta, el Consejo abogó por una reforma migratoria  que tenga en cuenta las necesidades económicas y la seguridad de Estados Unidos, pero que a la vez refleje nuestros valores compartidos de justicia, igualdad de oportunidades, unión familiar y dignidad humana. En otro punto, el Consejo se comprometió a combatir la discriminación y la intolerancia en todas sus formas. Finalmente, respecto a la política exterior, los líderes latinos y judíos respaldaron el  rol de Estados Unidos como promotor de la paz y la seguridad mundial, y por el fortalecimiento de nuestras relaciones estratégicas con los países de América Latina e Israel.

El trabajo de articulación y construcción será a veces público, y a veces tras bastidores. Tanto a nivel nacional como en el ámbito local. Buscaremos comunicar nuestras posturas compartidas de forma efectiva, para que nuestra causa sea la causa de todos.

María del Pilar Avila es BoardMember de New America Alliance e integrante del Consejo de Líderes Latinos y Judíos.