Centro de Estudios California-México busca credencializar a DREAMers para que voten

El voto en el exterior ha sido uno de los más criticados desde su primera aplicación en 2006
Centro de Estudios California-México busca credencializar a DREAMers para que voten
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Foto: Kevork Djansezian / Getty Images

MÉXICO.- Tras dejar su país cuando eran niños, la mayoría de los DREAMers –como se conoce a los jóvenes beneficiados del programa DACA- desconocen que tienen derechos políticos para elegir presidente de la República, gobernadores en tantos estados y senadores si tramitan una credencial para votar con fotografía que expide el Instituto Nacional Electoral (INE) en los consulados.

“No saben que tienen estos derechos políticos y, si están enterados, no alcanzan a ver los beneficios porque sus familias están desencantadas y creen que su voto no sirvió de mucho cuando vivían en México”, explica Armando Vázquez Ramos, director del Centro de Estudio California México (CMSC).

Esta organización civil con sede en Los Ángeles mantiene desde el año pasado un programa piloto que busca sumergir a los  dreamers de manera integral  a la vida de México. Aprovecha el permiso de temporal de residencia de DACA para que puedan viajar, visitar a sus familias que dejaron de ver por décadas, tomar cursos y seminarios y pasear un poco,  siempre y cuando cumplan con ciertos requisitos, entre ellos, tramitar su credencial del INE.

“Ellos tienen que tomar conciencia que su voto es un gran capital porque tienen un futuro por delante como personas binacionales y porque uno no sabe si Trump  se va a despertar a media noche y va a enviar un twitt diciendo que suspende los beneficios para dreamers”, precisa Vázquez Ramos.

De visita por México, el también catedrático de la Universidad Estatal de California, busca comprometer al Instituto Nacional Electoral (INE) para que tome como suyo el programa piloto y en conjunto con el CMSC lo conviertan en un proyecto nacional con metas de registro de 12,000 personas, entre dreamers y sus familias, con un presupuesto de alrededor de 96,000 dólares.

Por medio de los recursos solicitados al INE,  el CMSC planea implementar y promocionar la campaña de empadronamiento por medio de publicidad, promoción en eventos y una aplicación móvil y un formulario en internet para que las personas interesadas puedan obtener información, hacer un registro previo y asesorarse sobre los trámites ante los consulados.

El voto en el exterior ha sido uno de los más criticados desde su primera aplicación en 2006 cuando apenas votaron 32,510 personas de un universo de millones de posibles votantes; para 2012, incrementó a 40,737 pero nada masivo. El caso extremo se vivió en Baja California Sur en las más recientes elecciones para gobernador donde votaron sólo dos connacionales desde el exterior.

Primitivo Rodríguez, uno de los principales promotores del voto en el exterior desde sus orígenes, recuerda que la baja participación se debía principalmente a dos factores: a la burocracia del procedimiento con el voto postal y a la falta de credencial.

El primer obstáculo sigue en pie (el voto por internet quedó descartado al menos hasta 2018 “por falta de tiempo y presupuesto”, según el consejero presidente del INE Lorenzo Córdova), pero la credencialización es una oportunidad. “Al voto de los migrantes lo han ido soltando a cuentagotas y debemos pelearlo mucho”, dijo Rodríguez.

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