Editorial: Presupuesto draconiano

Los inmigrantes son usados para justificar cualquier acción que reste beneficios a los estadounidenses
Editorial: Presupuesto draconiano
El IRS debe investigar los llamados "fraudes" de impuestos.
Foto: Scott Olson / Getty Images

Una de las numerosas reducciones draconianas a los programas para combatir la pobreza manipula a los indocumentados para justificar los recortes de beneficios impositivos a los trabajadores más pobres.

El presupuesto federal de la administración Trump parte de una premisa engañosa al decir que se basa en la prioridad del contribuyente. En la pregunta, “¿en qué querría que mi dinero fuera gastado”?

La respuesta es incorrecta porque parte de un gobierno de y para millonarios, aliado con las grandes corporaciones y que usa a los indocumentados como chivos expiatorios.

Un ejemplo es el recorte al Crédito Impositivo paras los Ingresos Bajos (EITC), considerado el mejor camino para aliviar de la pobreza a los trabajadores. Lo mismo con el Crédito Impositivo Adicional por Niño (ACTC) para los niños de los hogares con menores ingresos.

A los conservadores nunca les gustaron estos dos programas porque los consideran reembolsos para gente que no paga suficientes impuestos. Para ellos no hay problema con tener que trabajar a tiempo completo por un salario tan bajo que obligue a vivir de cupones de comida.

Ahora se quieren recortar $40,000 millones de dólares del EITC, en 10 años. Alegando que el contribuyente no querría ver que su dinero va a gente que trabaja ilegalmente. Este argumento empalma con la acusación de que el mayor fraude de este programa lo cometen los inmigrantes.

Cabe recordar que para acogerse al EITC hay que trabajar con un Seguro Social verdadero. Que el drástico aumento de beneficiarios a lo largo de más de una década se debe a la caída de los ingresos y la Gran Recesión.

Los repetidos análisis del EITC realizados por el Departamento del Tesoro mencionan que el reembolso inadecuado llega al 24%, diciendo que hay problemas de autenticación y verificación, pero nunca mencionan a indocumentados o inmigración.

En el caso del ACTC, se quiere el prohibir uso del número del ITIN, que reemplaza al Seguro Social. La justificación del recorte es castigar al indocumentado cortando el beneficio que tiene como destinatario su hijo estadounidense. Esta es la mayoría en millones de casos de quienes reciben este crédito por pagar sus impuestos.

Lo mejor es que el Servicio de Recaudación de Impuestos (IRS) investigue lo que se califica como fraude del EITC, pero carece de los recursos para hacerlo por la continua reducción de su presupuesto. Los mismos conservadores que denuncian al EITC y al fraude de los indocumentados son los que paralizan al IRS e impiden que muestre si existe fraude o no, porque lo ven como un enemigo.

Para el IRS la magnitud del problema es diferente entre el EITC y el ACTC, pero para los antiinmigrantes no lo es, y se permiten mezclarlos.

El presupuesto de Trump es una bonanza impositiva para los más adinerados, corporaciones y -si de fraude se habla- la industria de defensa. Para equilibrar el plan se proponen recortes gigantescos en otras áreas, desde el medio ambiente a la ciencia, desde la salud a la educación pública.

El resentimiento contra los indocumentados sirve para recortar fondos a los trabajadores más pobres y a los niños más necesitados. Como siempre los argumentos son exageraciones y las mentiras se usan para ocultar los hechos.