El fiscal general mintió nuevamente sobre sus relaciones con Rusia

Jeff Sessions ya había ocultado sobre sus encuentros con oficiales rusos durante su confirmación en el Senado
El fiscal general mintió nuevamente sobre sus relaciones con Rusia
Crece la presión sobre la administración Trump por su vínculos con Rusia
Foto: Alex Wong / Getty Images

Fiscal General Jeff Sessions no dio a conocer que se reunió dos veces el año pasado con el embajador de Rusia en los formularios de aprobación de acceso a información clasificada, informó CNN.

La forma, SF-86, pide a los solicitantes divulgar cualquier contacto con un gobierno extranjero o de sus representantes en los últimos siete años. Sessions dejó por fuera sus encuentros con el representante ruso.

El portavoz del Departamento de Justicia, Sarah Isgur Flores, dijo que un empleado del FBI que estaba ayudando Sessions a completar el formulario le aconsejó no revelar reuniones con embajadores extranjeros que tuvieron lugar durante su tiempo en el Senado.

Las autoridades federales no tienen que enumerar las reuniones que formaban parte de conferencias en el extranjero a las que asistieron para realizar negocios en nombre del gobierno, sin embargo aseguran los expertos, las reuniones del fiscal general con Sergey Kislyak no caerían bajo esta exención.

Sessions ya había estado en el centro del huracán a principio de año luego que se dio a conocer que tampoco informó sobre estas reuniones con el embajador ruso durante la campaña de Trump en 2016, cuando compareció a su confirmación en el congreso.

Al ser descubierto, Sessions se vio obligado a retirarse de todas las funciones investigativas, como fiscal general, sobre el caso de la relación entre la campaña de Trump y el gobierno ruso durante las elecciones.

Sin embargo la participación de Sessions en la investigación, conocida como Rusiagate, fue puesta nuevamente en tela de juicio a principios de este mes, después de que Trump abruptamente despidió al director del FBI James Comey.

En las declaraciones iniciales la Casa Blanca dijo que Trump había actuado por consejo de Sessions y el fiscal adjunto, Rod Rosenstein.

Después de la salida de Comey, legisladores demócratas lo acusaron de violar los términos de su recusación, aunque Trump dijo más tarde que había planeado despedir a Comey independientemente de las sugerencias generales del fiscal general.

La revelación de que Sessions se había reunido con Kislyak mientras hacía parte de la campaña de Trump siguió a la renuncia forzada del asesor de seguridad nacional Michael Flynn. Flynn fue objeto de críticas por no revelar a los altos funcionarios de la Casa Blanca la naturaleza de sus comunicaciones con Kislyak en el mes antes de que Trump asumió la presidencia.