75,560 dólares al año: lo que cuesta mantener a un preso en California

Se trata del coste más alto de los EEUU, seguido por Nueva York con 69.000 dolares por preso/año
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75,560 dólares al año: lo que cuesta mantener a un preso en California
Persona presa en la cárcel de County, Los Ángeles.

Mantener presa a una sola persona de las 130,000 que en la actualidad están en alguna de las prisiones de California alcanzará un coste récord de $75,560 dólares el año que viene, según informa Associated Press

Si bien recientes órdenes judiciales contra la sobrepoblación carcelaria han conseguido reducir el número de presos en un 25% en el estado, el coste por recluso no ha caído, sino que se ha duplicado desde 2005. Algunos expertos consideran que este aumento se debe, en parte, a las mejoras salariales obtenidas por guardias de prisión y proveedores médicos.

Esto sitúa a California como el estado en el que más caro resulta mantener a un preso de todo Estados Unidos, seguido por Nueva York con una cifra lejana de $69,000 dolares por preso al año. 

Desde 2015, los costos por preso en California han aumentado en casi $10,000 dolares, alrededor de un 13%, tendencia en alza que contradice la reducción de la población carcelaria causada por dos motivos. Por un lado, los votantes en 2014 redujeron las penas por drogas y delitos de propiedad, y el pasado otoño fueron aprobadas liberaciones anticipadas.

Por el otro lado, después de que California fuese demandada por hacinamiento, y para cumplir con el límite de población carcelaria impuesto por la Corte Federal, la administración del gobernador Jerry Brown mantuvo a la mayoría de los delincuentes de nivel inferior en las cárceles del condado en lugar de en las prisiones estatales.

“Aunque ahora estamos encarcelando menos, no hemos reducido el sistema”, afirmó Chris Hoene, director ejecutivo del Centro de Política y Presupuesto de California. Por ejemplo, el Departamento Correccional cuenta hoy con un empleado por cada dos reclusos, en comparación con los cuatro presos por oficial con los que contaba en 1994.

Según el senador estatal Jim Nielsen los reformadores falsamente prometieron un “dividendo” en los gastos de prisión generado por ahorros relacionados con estos cambios. No obstante, Nielsen teme que esto provoque un aumento en el número de crímenes y una mayor afluencia de nuevos reos que costará más dinero albergar.

Joan Petersilia, codirector del Centro de Justicia Penal de Stanford, aseguró a la AP que era “altamente previsible” que los costos por preso aumentasen aún cuando la población carcelaria disminuyera.