Facebook y su polémica política sobre censura y racismo

ProPublica realizó una investigación sobre los lineamientos de la red social
Facebook y su polémica política sobre censura y racismo
La red social es cuestionada sobre sus políticas de censura.

Facebook está enfrentando serias críticas sobre sus políticas al tratar los mensajes sobre racismo en la red social.

Todo comenzó porque a raíz del ataque terrorista en Londres a principios de este mes, el congresista estadounidense Clay Higgins, escribió un mensaje en Facebook en el que pidió la matanza de los musulmanes “radicalizados”.

“Cazarlos, identificarlos y matarlos… Matarlos a todos. Por el bien de todo lo que es bueno y justo. Matarlos a todos”, declaró el republicano Clay Higgins, de Louisiana.

Su mensaje desató miles de críticas en esa red social, pero los administradores de Facebook no retiraron el mensaje considerado racista.

Eso a diferencia de una publicación de mayo, colocada por la poetiza y activista de Boston, Didi Delgado, acerca de “Black Lives Matter” (“Las vidas de negros importan”).

“Todos los blancos son racistas. Comienza desde este punto de referencia, o ya has fallado”, escribió Delgado, cuyo mensaje fue eliminado y su cuenta inhabilitada durante siete días.

Ante esos casos, ProPublica revisó documentos internos de Facebook que revelan sus políticas de censura para distinguir un discurso de odio y otro de expresión política legítima.

“Los documentos revelan el fundamento de decisiones aparentemente inconsistentes. Por ejemplo, la incitación a la violencia de Higgins pasó sin problema porque se dirigía a un subgrupo específico de musulmanes -los que eran “radicalizados”- mientras que el mensaje de Delgado fue eliminado por atacar a los blancos en general”, indica el prestigiado centro de investigación.

La investigación indica que los documentos capacita a los investigadores de contenido sobre cómo aplicar el “algoritmo global del discurso de odio”, y destacó que uno de las pruebas incluye una polémica lámina que dice como sigue:

“¿Qué grupo está protegido del discurso de odio? 1. Automovilistas femeninas. 2. Niños negros. 3. Hombres blancos. La respuesta es 3. Hombres blancos”.

¿Y cuál es la razón? “Facebook elimina maldiciones, insultos, llamadas a la violencia y varios otros tipos de ataques sólo cuando se dirigen a ‘categorías protegidas’ basadas en raza, sexo, identidad de género, afiliación religiosa, origen nacional, origen étnico, orientación sexual y enfermedad/discapacidad grave… Los hombres blancos son considerados un grupo porque ambos rasgos están protegidos, mientras que las mujeres y los niños negros, como los musulmanes radicalizados, son subgrupos, porque una de sus características no está protegida“, indica el análisis de ProPublica.

Facebook defiende su política, en voz de Monika Bickert, directora de gestión de políticas globales de la red social, quien consideró que “las políticas no siempre conducen a resultados perfectos”.

Agregó que una red social global se enfrenta a diferencias sobre la idea de lo que está “bien compartir”. “Esa es la realidad de tener políticas que se aplican a una comunidad global, donde la gente de todo el mundo va a tener ideas muy diferentes sobre lo que está bien compartir”.

Otro ejemplo en las láminas para censura contiene un mensaje contra los judíos, en el mismo sentido que hacia los musulmanes, pero ese debe ser censurado, según la política de la red social.

Aquí algunas de las láminas sobre cómo Facebook aplica su política de censura.

“A quienes protegemos: sexo, raza, afiliación religiosa, etnicidad, origen, orientación sexual, identidad de género, discapacitados”.

“A quien no protegemos: clase social, ocupación, origen continental, ideología política, apariencia, religión, edad, países”.

“¡Prueba! ¿Cuál de los subconjuntos de abajo debemos proteger? 1. Automovilistas femeninas. 2. Niños negros. 3. Hombres blancos. La respuesta es 3. Hombres blancos”.

“Llamado a la violencia: Todos los gays deberían ser golpeados con palos. Quiero quemar judíos de nuevo. No tenemos una definición por llamado a la violencia… pero cualquier acto de violencia física para un grupo es considerado discurso de odio”.