Con cabras un hispano ayuda a salvar mansiones del fuego en California

Es la manera antigua de limpiar el pasto crecido en parques, alrededor de viviendas, porque es una forma natural que beneficia la tierra
Con cabras un hispano ayuda a salvar mansiones del fuego en California
Hispano salva del fuego gracias a las cabras
Foto: Getty

Desde hace 21 años George Gonzáles “salva mansiones” de los cíclicos incendios de verano en California con un ejército de cabras que se comen todo lo que puede arder en el monte antes de que surja la primera chispa.

“Si la casa se quema la repones, pero los retratos, las cosas personales, se queman” para siempre, dijo a Efe Gonzáles, propietario del “Ranchito Tivo Boer Goats” en Chino, California.

“Por eso es preferible tener los chivos alrededor de tu casa cuidando tu terreno para que no se queme la casa”, aconsejó.

A Gonzáles no le gustaban los animales hasta que se casó con una veterinaria, Elizabeth, de quien aprendió a querer burros, vacas, gallinas, perros y cabras.

Hace 21 años comenzó a ofrecer el servicio de remoción de monte crecido con el pastoreo de cabras y hoy posee un rebaño de 400 de la raza “Boer” de Suráfrica, con las que asiste a jardineros de universidades del sur de California, entre otros clientes.

Muchos prefieren podar con cabritos, porque “estos animales no hacen lumbre, si pones algo mecánico, pega en una piedra, coge lumbre”, subrayó Gonzáles.

Otra de las ventajas frente a podadoras y otras máquinas es que “con chivos no hay ruido” y que al defecar fertilizan la tierra “con abono orgánico”.

“Si pones veneno, mata la planta y mata los animales (en el monte) que se comen los pájaros, esto es natural y esto es lo que se hacía antes”, dijo.

El señor de los chivos conoce al menos 10 ranchos con rebaños de cabras que se usan para evitar incendios en California.

Gonzáles hoy pastorea 100 animales, bajo contrato de la ciudad de Duarte, para reducir a tres pulgadas de altura la maleza, “para que al llover haya raíces vivas y no se deslave la tierra”, dijo.

En 2016 se incendiaron los terrenos de torres de energía eléctrica, lo que podría haberse evitado con las cabras, que además se habrían dado un banquete de hierbas silvestres.

Cortar monte con humanos es caro, porque “el empleado vale más dinero, las ciudades le pagan 28 dólares la hora y esto (con chivos) es un dólar por día”, dice Gonzáles.

Para las cabras “no hay seguro, no hay pensión”, señala con satisfacción.

Con 200 animales Gonzáles poda un acre al día y por esa extensión de terreno sus honorarios son alrededor de 400 dólares.

“El empleado, hombre, es diferente: falla el lunes o viene borracho o algo pasa, con ellos (los chivos) no hay problemas, ellos comen no más”, agrega.

Troy Wittenbrock, gerente de servicios de Duarte, dijo a Efe que desde hace ocho años su municipalidad contrata a los pastores de cabras para prevenir incendios y así proteger viviendas de hasta un millón de dólares.

“A nosotros no nos gusta usar equipo mecánico en la maleza seca, porque pudiera incendiarse, así que por eso preferimos usar cabritos”, declaró Wittenbrock.

“Con chivos es más barato que enviar todo un equipo a hacer ese trabajo, quienes después tienen que jalar los despojos en camiones hasta el basurero, eso eleva los costos, mientras que con cabros no queda nada”, argumentó.

Por su parte, Diley Greiser, paramédica del Departamento de Bomberos del Condado de Riverside, dijo a Efe que en la localidad de Mead Valley en su jurisdicción acudió a un incendio “que precisamente surgió cuando una persona se puso a cortar el monte con máquina al mediodía, en pleno calor, y agarró fuego la maleza”.

“Por eso me parece maravilloso esa manera antigua de limpiar con cabras el pasto crecido en parques, alrededor de viviendas, porque es una forma natural que beneficia la tierra”, destacó Greiser.

En California el 95 % de incendios son por negligencia o maldad humana, según Calfire. Actualmente hay 11 incendios activos.

Gonzáles es asistido por dos trabajadores, quienes transportan los animales e instalan los bebederos en los terrenos.

El propietario de los caprinos expresó que le satisface contribuir a “salvar casas” del fuego. “La gente aquí están agradecidos que hay chivos, les encanta, porque están cuidando tu casa”, concluyó