Abel Sánchez, el entrenador mexicano de boxeo que es como un segundo padre de Golovkin

El tijuanense vino desde muy abajo, construyó casas para la famosa película 'E.T.' y ahora quiere ganarle a 'Canelo' Álvarez la pelea de peleas
Abel Sánchez, el entrenador mexicano de boxeo que es como un segundo padre de Golovkin
Abel Sánchez, entrenador del campeón Gennady Golovkin, se siente orgulloso tras haber superado barreras en su vida.
Foto: Getty Images

Abel Sánchez, el entrenador mexicano de boxeo que ha pulido a Gennady Golovkin, se atreve a saborear los frutos de su esfuerzo.

El próximo 16 de septiembre en Las Vegas, su peleador subirá al ring para el combate más grande del boxeo en los últimos años, contra Saúl “Canelo” Álvarez.

El orgullo no nada más es en el boxeo”, dice Sánchez. “Es más de que Dios me ha dado la oportunidad, a un mexicano de la Colonia Libertad de Tijuana, de estar aquí donde estoy”.

La Libertad es un barrio bravo de Tijuana históricamente plagado de migrantes y, con ello, de lucha, pero también de pobreza y dolor.

Cuando Sánchez tenía 6 años de edad, su madre se lo llevó del otro lado, a California. Años después ocurrió el momento que él considera crucial en su vida: se hizo de un padre.

Su madre se casó con Benjamín Sánchez, un ciudadano de EEUU que se dedicaba a la carpintería como contratista y que le enseñó a trabajar.

Mi padre era militar, estuvo 11 años en el Ejército”, dice Abel, quien siguió sus pasos y a los 18 años de edad obtuvo su licencia de contratista en California.

Precoz en el trabajo de la carpintería y la construcción, Abel Sánchez empezó a crecer, a tener contratos, empleados, oportunidades, y ninguna fue más interesante que la de participar de un proyecto que, a sus 24 años le ligó para siempre con una de las películas más exitosas de la historia.

Sánchez fue el responsable de construir las casas en donde se filmó “E.T. El Extraterrestre” (1982), en la ciudad de Tujunga, a las afueras de Los Ángeles. “Todas esas casas yo las hice”, señala.

Otro momento crucial

El otro momento clave en su crecimiento personal fue el que le dio camino en el boxeo: la construcción de su gimnasio en Big Bear, la pintoresca ciudad en las montañas del sur de California que es famosa por su lago y sus parques para esquiar.

Me dio la oportunidad de que boxeadores buenos vinieran para acá, poder estar yo en medio de grandes boxeadores”, valora.

Por ese gimnasio han pasado muchos campeones y leyendas del boxeo, incluso el mismo “Canelo” Álvarez, cuando apenas se enfilaba a ser una estrella internacional.

“Era obvio que iba a ser campeón mundial”, recuerda Sánchez sobre el pelirrojo.

Admirador de Alexis Argüello (su boxeador favorito) y Julio César Chávez (el peleador perfecto en su opinión), además del legendario entrenador Emanuel Stewart, a quien dice que le aprendió mucho, Sánchez fue encontrando su camino como preparador, apoyado en la disciplina que su padre le inculcó.

Los resultados han sido extraordinarios, especialmente cuando llegó Golovkin.

Su relación con “GGG” empezó siendo estrictamente de negocios. Pero eso cambió.

“Con Golovkin la relación es más como de un padre, porque se le murió el papá hace como tres años y desde ese tiempo he sido más parte de su vida”, revela Sánchez.

Su premio más importante

En 2016, Abel Sánchez fue premiado como Entrenador del Año por los escritores de boxeo de Estados Unidos.

“Es muy bueno que lo reconozcan a uno, pero para mí, honestamente, es más importante que mi boxeador tenga esa sonrisa después de una pelea sabiendo que hizo lo necesario para ganar”, dice Sánchez, quien cree que a los peleadores ya hechos sólo se les pueden cambiar algunas cosas de pelea a pelea.

Por último, Sánchez, quien elogia a “Chepo” y Eddy Reynoso por el trabajo que han hecho con Saúl Álvarez, confiesa que le interesaría trabajar con un peleador mexicano de campeonato.

“Olvídense, entrenar a un mexicano y llevarlo a ser campeón, a ser estrella, es como quisiera yo acabar mi carrera”.

‘Se lo va a acabar a Canelo’

Abel Sánchez cree tener muy claro lo que ocurrirá el próximo 16 de septiembre en Las Vegas entre su peleador y “Canelo” Álvarez.

“Pienso que va a ser difícil la pelea por unos tres o cuatro rounds para los dos para acoplar los estilos, mirar la rapidez, todo lo que se esperaban en el entrenamiento”, dice el entrenador. “Ya después verán qué es lo que tienen que hacer ambos. Siento que el mío va a empezar a boxearlo y se lo va a acabar ya para el séptimo, octavo o noveno round, y le va a ganar por nocaut ya en el 11 ó 12”.

Y explica: “Pienso que el mío no sólo es mejor boxeador, pero tiene más pegada, más experiencia, ha sido mediano toda su carrera. El mío dura cinco o seis rounds para ya desarrollar lo que quiere hacer. Ya nomás empieza a tocar a ‘Canelo’, lo va a lastimar y se lo va a acabar”.