Anciano acudía al mismo lugar todos los días hasta que alguien averiguó por qué

Anciano acudía al mismo lugar todos los días hasta que alguien averiguó por qué
Anciano vende monedas para poder vivir.
Foto: Imagen tomada de la campaña Go fund me

Hay veces que no vemos lo que tenemos delante, ni valoramos a las personas que se cruzan en nuestras vidas.

Esta es la historia de Paul, un anciano vecino de Phoenix que durante muchos años vendía monedas de cobre pero todo el mundo le ignoraba.

La sociedad le convirtió en invisible hasta que alguien se paró y se tomó el tiempo de escuchar su historia. A partir de ese momento, todo se hizo viral.

No importaba si hacía frío o si llovía, cada noche Paul se colocaba en su escogido rincón bajo las luces brillatnes  de un restaurante de pollo a vender sus monedas.

Su estado físico y de salud no son buenos, anda encorvado sobre su andador, pero aún así no se rindió jamás. Seguía luchando para obtener más dinero y poder vivir mejor con su mujer, con la que se mudó a la ciudad hace más de 36 años.

Todo el mundo pasaba frente a él, sin detenerse a preguntarle al frágil señol por qué insistía en vender sus monedas bajo el intenso calor de Phoenix.

Hasta que todo cambió una noche, la noche en la que una mujer llamada Lisa Fandrich se percató de que el anciano no solo empujaba su silla de ruedas, sino también  su andador sin haber recaudado nada de dinero. Todo el mundo le ignoraba. Lisa sintió tanta pena por él que decidió actuar.

Se acercó hasta él, charlaron y hasta se hicieron una foto, que sirvió para acompañar la historia que inmediatamente se hizo viral gracias a que un canal de noticias la sacó en su noticiero.

Después de eso, se puso en marcha una campaña para recaudar fondos para ayudar a Paul y su esposa, que no podían mantenerse y hacer frente a los costes de vida con tan delicada salud.

A veces, solo se necesita una buena persona para dejar de ser invisible.