Editorial: ¿El NAFTA cumplió sus objetivos?

Si bien NAFTA necesita revisiones, en general es positivo como parte de una integración regional
Editorial: ¿El NAFTA cumplió sus objetivos?
El NAFTA ha sido positivo
Foto: María Peña/Impremedia

El Tratado de Librecomercio de Norteamérica (NAFTA) no cumplió con las expectativas de hace 24 años cuando se lanzó. Es cierto que incrementó inmensamente el intercambio comercial entre Canadá, Estados Unidos y México, pero esto no se vió reflejado en la parte humana de estas naciones.

Se suponía por ejemplo que el acuerdo comercial iba conducir a mejoras económicas en México que iban a reducir la emigración al norte. Numerosos estudios indican que los beneficios no se distribuyeron de una manera pareja en ese país. Mientras que en otros,se dice que la falla fue no suplementar el proyecto de integración regional con políticas educativas, industriales y de inversiones en infraestructura.

Hoy que se habla de revisar NAFTA sería bueno atender esos aspectos que no fueron tan importantes en el pasado como la fuerza laboral, sus derechos, y la migración. Aunque es muy difícil que esto ocurra.

El proceso está guiado por la urgencia del gobierno mexicano de terminarlo antes de las elecciones de 2018. El peligro de que gane un gobierno de izquierda que no quiera reveer NAFTA es una posibilidad real. La urgencia del tiempo impiden una renegociación profunda sobre aspectos laborales.

La negociación de NAFTA obedece a la amenaza del presidente Donald Trump de retirarse del tratado que según él ha sido tremendamente desventajoso para el trabajador estadounidense y para la balanza comercial, especialmente con México.

Para eso, la posición estadounidense hora quiere cambios cambios tarifarios a la importación de autos, eliminar un panel de disputas de NAFTA y dar trato preferencial al “compre americano” en contratos gubernamentales.

Tanto Canadá como México se oponen a la eliminación del panel que dirime diferencias entre los integrantes del pacto comercial. Ellos quieren básicamente dejarlo como está y actualizarlo en el área de comercio en la internet y en cuestiones transfronterizas de la nueva economía.

Si bien NAFTA necesita revisiones, en general es positivo como parte de una integración regional. Los acuerdos comerciales tienen ganadores y perdedores. El éxodo de la industria estadounidense a buscar costos laborales más baratos, fue la ganancia de la industria agrícola que exportó sus producto a México.

Es un error echarle la culpa a este pacto de los males económicos y laborales de Estados Unidos. Las recesiones y los cambios tecnológicos ocurridas durante dos décadas y media son los verdaderos responsables de la situación laboral.

Para el populismo de Trump le conviene culpar al acuerdo de la pérdida de más de 700,000 empleos que de la creación de 1.8 millones con el aumento de las importaciones a México y Canadá.

Es difícil resumir NAFTA en una palabra, bueno o malo. Lo que sí se puede decir que el proceso integrador es positivo. Lo negativo es que esta renegociación sea impulsada por quien quiere levantar muros en la región.