Trump brinda esperanza a los soñadores

Sessions con su mensaje buscó disipar toda ilusión de que el presidente actuaría de una manera compasiva
Trump brinda esperanza a los soñadores
El fiscal general, Jeff Sessions, fue el encargado del anuncio oficial del fin de "DACA".
Foto: María Peña/Impremedia

El anuncio inicial por parte del Secretario de Justicia Jeff Sessions de que el presidente Trump derogaría DACA fue devastador para nuestra comunidad.  Más de 800,000 personas que entraron ilegalmente al país cuando eran menores de edad, la mayoría procedentes de México y Centroamérica, se han beneficiado de este programa que les garantiza que no serán deportadas y que les permite trabajar legalmente.  ¿Qué sería de ellas ahora?  ¿Se verían forzadas a dejar el país en el crecieron y que consideran su hogar?

La decisión del presidente no dejó de causar sorpresa.  Aunque durante las elecciones había dicho que rescindiría DACA en el primer día de su administración, hasta el momento no lo había hecho.  Por lo contrario, desde llegar a la Casa Blanca había asumido un tono muy diferente.  Nos había dicho que quería atender el asunto de los soñadores con “corazón” y que trabajaría para conseguir una solución “de la que todos pudiéramos estar orgullosos”.

Sessions con su mensaje buscó disipar toda ilusión de que el presidente actuaría de una manera compasiva.  El Secretario criticó duramente DACA, argumentando que sus beneficiarios le han quitado oportunidades de empleo a los ciudadanos del país, lo cual sencillamente no es cierto.  De acuerdo a varios estudios, los soñadores contribuyen grandemente al crecimiento económico de la nación y a la creación de empleos para trabajadores americanos.  Peor aún, Sessions daba la impresión de que la administración se lavaba las manos del asunto, limitándose a decir que ahora le competía al Congreso decidir el futuro de los soñadores.

Nueve horas después del anuncio, sin embargo, todo cambió dramáticamente con un “tweet” del presidente.  Trump se distanciaba de las declaraciones negativas de su propio secretario de justicia, aclarando que el quiere que el Congreso “legalice DACA” y declarando que si el Congreso no actúa, “revisitaría” su decisión de derogarlo.  Desde entonces Trump y la Casa Blanca, en privado y en público, han reafirmado su compromiso en lograr que se apruebe legislación que brinde alivio a los beneficiarios de DACA.

De la frustración pasamos repentinamente a la esperanza.  El senador demócrata de Illinois Dick Durbin reconoció este nuevo ambiente político al decir que ahora ve la decisión de acabar con DACA “no tanto como un ‘epitafio’, [pero] como una oportunidad porque escuchamos de la Casa Blanca rápidamente: ‘Queremos hacer algo.  Queremos responder con una ley que podamos respaldar’”.

A muchos seguramente no les gustará, pero la realidad es que Donald Trump, quien ha sido demonizado como anti-inmigrante y racista, nos ha puesto más cerca que nunca de alcanzar una solución para los soñadores.  Yo no he sido fanático del presidente, en momentos lo he criticado severamente, pero hay una gran posibilidad de que con Trump logremos más en en el frente de la inmigración que con Obama, quien se pasó haciéndonos promesas que después no cumplió.   Y me parece que, a final de cuentas, los resultados son más importantes que las meras palabras.

Alfonso Aguilar es Presidente del Latino Partnership for Conservative Principles.