Una ley para DACA, con espacios reducidos

Será una desgracia política si los republicanos y los demócratas no se ponen de acuerdo en una ley que últimamente ampare a los dreamers
Una ley para DACA, con espacios reducidos
El 5 de octubre es el último día para renovar DACA.
Foto: Ethan Miller/Getty Images

El caminar por los pabellones del Congreso federal da una sensación de grandeza al ver las estatuas de las figuras políticas de antaño. Recién cuando se entra a las oficinas de los legisladores del presente, es cuando uno descubre que hay un misterio en cómo es posible que tantos legisladores no vean el sentido común de los asuntos como para lograr acuerdos. ¿Habrá sido siempre así de difícil?

Esta es la realidad que hoy enfrentan los Soñadores que se acogieron la acción ejecutiva del expresidente Barack Obama, que los protege de la deportación.

Cuando el candidato Donald Trump dijo que iba a eliminar todas las acciones ejecutivas de su antecesor por ser inválidas en los ojos de la Constitución, se dio por seguro que DACA estaba sentenciada a muerte si él llegaba a la Casa Blanca.

En cambio, cuando llegó el momento de la guillotina, el presidente Trump ignoró su promesa y de su asistente presidencial más anti-inmigrante, Stephen Miller.

El mandatario dijo que enviaba la acción ejecutiva al Congreso para que busque una solución permanente.  Claro, esto es como una bomba de tiempo con un reloj de seis meses para conseguir lo que no se pudo lograr en casi 30 años.

Lo que me animó a volar a Washington para reunirme con congresistas y senadores de mi partido, el Partido Republicano, fueron las encuestas que en general nos dicen que más del 80% del país desea que los Soñadores se queden y que su solución sea permanente. Incluyendo los de mi partido.

Será una desgracia política si los republicanos y los demócratas no se ponen de acuerdo en una ley que últimamente ampare a estas personas.

Aquí entra el reto político a los dos partidos los cuales los dos están en medio de una guerra ideológica interna. Si se quiere tener éxito, los extremos de cada partido tienen que ceder a una solución común, que no dejará a nadie totalmente satisfecho.

Por el lado republicano, hay quienes son acusados de ser absolutamente anti-inmigrantes y prefieren ver el derrumbe del proceso. Muchos son integrantes del “Freedom Caucus” y dicen no dar su brazo a torcer.

Pero en mi viaje encontré legisladores republicanos sensatos que entienden, aparte de la política, que los Dreamers son un regalo para el país y que tienen que permanecer.

Por la parte de los demócratas, hay quienes los acusan de ser políticamente fríos y de no querer perder su arma mortal. Esa que para ganar escaños en distritos latinos acusa a los republicanos de ser racistas para promover candidatos demócratas.

También entiendo que hay demócratas que saben que no es hora de encresparse y pelear simplemente para ser hostiles ante la administración Trump. Que al final del día, tienen que salvar a los Dreamers.

En resumen, ya que están en control del congreso está en los líderes del Partido Republicano escoger un proyecto de ley que no sea integral, que no cargue tantos requisitos adicionales. Algo como para que los demócratas se puedan apretar la nariz y votar para legalizar a los Dreamers.

Recién vimos que la Casa Blanca reveló los “Principios” que desean ver en la legislación. Pero no hay que preocuparse, es solo una opinión.

Está en los legisladores republicanos redactar una ley viable que ponga a los demócratas a escoger entre si aceptarían las deportaciones de más de 800,000 Dreamers o proteger su armamento de campaña.

Les recomiendo a mis amigos demócratas que tienen que reconocer que elecciones traen consecuencias. Que acepten el regalo de Trump y salven a los Dreamers.

Mañana será otra oportunidad de regresar al tortuoso proceso normal de legislar sus ideales. Pero hoy, hay que entregar una victoria a los Dreamers.

Por Luis Alvarado. Estratega Político Republicano. Ha trabajado como vocero del Partido Republicano de California, en campañas para Presidencia, Gobernador, Senado Estatal, Senado Nacional y en contiendas municipales. Es analista político en medios de comunicación en Español y Ingles en prensa nacionales e internacionales.