Dos historias terroríficas del Titanic que nadie había contado

El escritor español Nacho Montero, en su libro "Los diez del Titanic", recoge algunos episodios bastante oscuros de aquel 14 de abril de 1912 que muy pocos conocen o que quienes los vivieron, prometieron llevarse la verdad a la tumba
Dos historias terroríficas del Titanic que nadie había contado
En un libro español se recogen hechos que nadie había nombrado antes.
Foto: Shutterstock

Han pasado más de 105 años desde aquella noche del 14 de abril de 1912, cuando el Titanic, el barco que fue creado y bautizado como “el mayor desafío del hombre” y que ni Dios sería capaz de hundir, terminó en lo más profundo del océano, tragedia que cobró la vida de 1,500 pasajeros.

La historia del Titanic no solo ha atraído la atención de diversos cineastas, como James Cameron; varios escritores e investigadores se han sumergido a lo más profundo del océano para poder dar con la verdad acerca de qué fue lo que propició este accidente.

El escritor español Nacho Montero, en su libro “Los diez del Titanic”, ha develado dos hechos que cambian por completo la concepción que en general se tiene de la historia del famoso trasatlántico, pues hubo negligencias y conductas inaceptables, e incluso inhumanas, por parte de la tripulación, que de haber actuado de otra manera, seguro muchas personas hubieran salido con vida de este hundimiento.

El barco ballenero que pudo haber salvado vidas

Según en las investigaciones realizadas por Montero, un par de horas luego de que el Titanic chocara contra el iceberg, Samson, un buque finlandés que se dedicaba a la caza ilegal de ballenas y focas se acercó a este para tratar de ayudar en la labor de rescate; sin embargo, al ver las bengalas lanzadas desde el Titanic, el capitán ordenó que se alejaran de inmediato del lugar por temor a que llegara la Guardia Costera de Estados Unidos y les decomisaran su cargamento.

Días después llegaron a Islandia en donde se enteraron de la magnitud de la tragedia, por lo que los tripulantes decidieron hacer un pacto de silencio, el cual se mantuvo por más de medio siglo hasta que antes de morir, el capitán Henrik Naess revelara toda la verdad.

Manos cortadas con hachas

En el mismo libro, el escritor narra una verdadera escena sacada de una película de terror. Cuando el Titanic comenzó a hundirse, en la cubierta se vivían momentos de desesperación y de tensión en su lucha por sobrevivir. La tripulación era consciente que solo la mitad de los viajantes se salvarían dada la cantidad de botes salvavidas, así que algunos testigos narraron cómo vieron que algunos miembros de la tripulación les cortaron las manos con hachas a quienes intentaran subir a los botes salvavidas, ya en el agua, por temor a que también se hundieran estas embarcaciones por exceso de peso.

“En cuestión de minutos el bote 12, que se encontraba a un cuarto de milla de distancia de la zona del hundimiento, se vio acosado por enloquecidos náufragos que intentaban trepar a la embarcación. Una persona llegó nadando hasta nuestro bote y le cortaron de un hachazo la mano, mientras que a otras las mataron a tiros”, fue el relato dado por las hermanas españolas Florentina y Asunción Durán, quienes colaboraron con la creación de este libro, dando sus testimonios.