Guillermo del Toro celebró su Globo de Oro muy a su estilo, sin glamour y con una hamburguesa

Comida rápida en su histórica noche
Guillermo del Toro celebró su Globo de Oro muy a su estilo, sin glamour y con una hamburguesa
Guillermo del Toro. Foto: Archivo
Foto: Getty Images

Tras hacerse con el Globo de Oro a Mejor Director por su película ‘La forma del agua’, el mexicano Guillermo del Toro quiso poner el broche de oro a su gran noche de la forma más americana posible: ni grandes fiestas glamourosas ni cena en un hotel de cinco estrellas, el realizador prefirió disfrutar de una hamburguesa en uno de los populares locales de la cadena de comida rápida ‘In-n-out’.

Así lo ha dado a conocer a través de su cuenta de Twitter, donde hace escasas horas publicó una imagen de la entrada del restaurante junto al mensaje: “Tras la celebración de los Globos de Oro”.

De Toro, que partía como uno de los grandes favoritos de la velada gracias a sus siete nominaciones, perdió el galardón a Mejor Película a manos de Tres anuncios en las afueras, dirigida por Martin McDonagh, pero le quedó el consuelo de hacer historia al convertirse en el tercer mexicano en esta década en hacerse con el codiciado reconocimiento, siguiendo la estela de sus compatriotas Alfonso Cuarón y Alejandro González Iñárritu.

Consciente de que se trataba de un momento único, el director de tomó su tiempo sobre el escenario para dar las gracias a todos los que lo habían hecho posible -haciendo una oda a las películas de monstruos que le han fascinado a lo largo de su infancia y su carrera- y se negó a concluir su intervención cuando comenzó a sonar la tradicional música que indica a los premiados que se han alargado más de la cuenta.

“Bajen la música. He tardado 25 años, denme un minuto, ¡denme un minuto!”, reclamó entre las risas y aplausos de los presentes.

Y dicho y hecho. La Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood le permitió terminar de leer su discurso.

“No estaría aquí sin mi reparto, equipo. Y me gustaría mencionar a las mujeres maravillosas que se sientan en esa mesa; sin ellas no estaría aquí. Y gracias a todos mis monstruos”, concluyó.