Supervisor Ridley Thomas duda que comunidades pobres vean los beneficios de la legalización de marihuana

El representante del segundo distrito del condado agregó que el tema de la indigencia es "un fallo moral" de la región, pero que ahora se está atacando con "verdaderos recursos" y advirtió que el fin de Obamacare tendría graves consecuencias en Los Angeles
Supervisor Ridley Thomas duda que comunidades pobres vean los beneficios de la legalización de marihuana
El supervisor Mark Ridley Thomas durante su visita a La Opinión.
Foto: Aurelia Ventura / La Opinión

Mientras unos celebran la nueva ley estatal que legalizó el uso recreativo de marihuana en California, al supervisor del condado de Los Angeles Mark Ridley-Thomas le preocupa el efecto que la venta de marihuana para uso recreativo va a tener en los jóvenes de las comunidades menos aventajadas de la región.

Durante una extensa entrevista con La Opinión la pasada semana, Ridley Thomas habló además de los pasos que Los Ángeles está dando en la lucha contra la indigencia y del necesario trabajo que está haciendo el condado -donde aún hay un gran número de personas sin seguro médico- para no perder lo ganado con la implementación de la ley de Reforma de Salud del ex presidente Obama, ahora bajo ataque por el gobierno de Donald Trump.

Ridley Thomas, quien actualmente sirve su último período en la poderosa Junta de Supervisores de Los Angeles, indicó que las comunidades pobres de Los Angeles “no verán la bonanza económica” del nuevo negocio de la marihuana y que resultante mayor disponibilidad de la droga “disminuirá la calidad de vida de esos barrios”.

“Esta no es la marihuana de antes, la de hoy es muy potente y  yo mismo he visto su efecto en la vida de un joven familiar mío a quien no quiero mencionar”, dijo Ridley-Thomas. “Los profesionales de la salud están preocupados porque la potencia de la marihuana hoy en día puede llevar a la esquizofrenia paranoica y otros problemas”.

El supervisor favorece reglas más estrictas de zonificación para limitar la proliferación de los dispensarios en ciertas zonas e invertir recursos de salud para contrarrestar el impacto que espera en forma de un aumento en el uso de la hierba.

Indigencia: “el tema moral que nos define”.

Ridley Thomas, quien antes de ser supervisor fue concejal de la ciudad y legislador estatal, mantiene que los 58,000 indigentes que están cada día en las calles de Los Ángeles “son un problema moral” para la región, pero que gracias a los votantes está siendo atacado. En 2016, se aprobó en el condado la medida H para aumentar el impuesto a la venta y financiar 3,500 millones de dólares en fondos para combatir el problema durante los próximos diez años.

“Nuestros votantes dieron el extraordinario paso de aumentarse sus propios impuestos para atacar este problema”, dijo Thomas. “Por primera vez tenemos 355 millones anuales para ofrecer servicios a los indigentes y trabajar en estrategias para que dejen de serlo”.

El uso de ese dinero involucra “un proyecto de gran magnitud” y de inmediato, Los Ángeles cuadruplicó el número de equipos de trabajo que salen a los campamentos de indigentes a trabajar con ellos.

“En cada equipo va un trabajador social, un experto en abuso de substancias tóxicas y una persona que antes fue indigente. Esos equipos conectan con los individuos, los conocen, se ganan su confianza y no paran hasta que los sacan de la calle”, dijo el supervisor. “La teoría es que crear confianza tiene el efecto que buscamos y está funcionando, pero tristemente, esto solo se ha hecho recientemente, teníamos que haber empezado mucho antes.

El problema, actualmente, es “masivo”, apuntó, añadiendo que el dinero de la Proposición H  “es una cantidad sólida y esperamos tener un efecto en la próxima década”.

La eliminación de “Obamacare” sería “muy problemática”.

Gracias a la reforma de salud que se dio bajo el presidente Barack Obama, el condado de Los Ángeles pudo asegurar a 1 millón de personas, dijo Ridley Thomas. “Antes de ACA teníamos 1.2 millones de personas sin seguro o con poco seguro, por lo que esto ha significado nueva vida para nuestro sistema de salud”.

El condado es el gobierno encargado de la red de salud pública local en Los Ángeles y, como tal, ofrece servicios de salud a todo el que la necesite, incluyendo a indigentes y personas sin cobertura. Al disminuir radicalmente el número de personas no cubiertas y aumentar los “pacientes que pagan, porque están asegurados”, el condado ha sido capaz de invertir en mejorar la red de hospitales existentes, dijo Ridley-Thomas, quien el año pasado fue presidente de la Junta de supervisores.

“Cuando fui electo a la junta en 2008, teníamos un déficit en salud y ahora, tenemos un superavit y hemos podido invertir en otras partes del sistema”, apuntó. Entre los ejemplos está el plan de 1,200 millones de dólares para remozar Harbor UCLA y la restructuración del hospital Martin Luther King Jr que ahora es más pequeño que antes pero fue equipado con “tecnología punta” y complementado con un ambulatorio que tiene más especialidades que antes, apuntó.

“El objetivo era hospitalizar menos y prevenir más”, dijo.

Las amenazas y acciones contra el sistema de salud público de parte del gobierno de Trump ya tienen al condado de Los Ángeles a la defensiva y planeando sus próximos pasos, aseguró Ridley-Thomas.

“De inmediato tras las amenazas comenzamos la conversación sobre un sistema público de salud, sobre una opción pública, etc, la idea sería transformar nuestro sistema local para proteger la red de cuidado de salud y que no veamos nuestras salas de emergencia inundadas de gente que no tiene cobertura ni dinero para ir al médico o para prevención”, dijo el supervisor.

Si la cantidad de personas que no pueden pagarse un médico comienza a subir de nuevo, un porcentaje volverá a acudir a las salas de emergencia cuando el problema ya es crónico. “Por ley, ellas no pueden rechazar pacientes, pero si se llena nuestro Hospital Central (LAC-USC-Medical Center) también afectará a los demás: a Huntington Memorial, a St Johns, Cedars, UCLA, todas esas salas van a ser afectadas”.

Asistencia legal, vigilancia al Sheriff                                                           

Ante el embate de Donald Trump y el aumento en la agresividad de los agentes de ICE, el condado de Los Ángeles, junto a la ciudad de Los Ángeles y varias fundaciones, crearon conjuntamente el Fondo de Justicia o “LA Justice Fund”, que en noviembre otorgó más de 7 millones de dólares a 17 organizaciones comunitarias para asistir legalmente a inmigrantes y prevenir su deportación.  El condado contribuyó 3 millones de dólares de la cantidad total y también creó, por iniciativa de las supervisoras Hilda Solís y Sheila Kuehl, la Oficina de Asuntos de Inmigración, como centro de asistencia e información para la comunidad migrante de Los Ángeles.

Si una familia en proceso de deportación tiene un abogado, hay una posibilidad de luchar por sus derechos. Si no lo tiene, definitivamente van a ser pisoteados. Por eso el trabajo de este fondo y de nuestra oficina es tan importante”, dijo Ridley Thomas.

El condado, y lo que es más importante, su departamento del sheriff, también deben acoplarse al momento y California tiene nuevas leyes que limitan la comunicación y cooperación que puede haber entre las policías y sheriff local y las autoridades migratorias. Tras la aprobación de la ley SB54, el sheriff del condado que maneja el sistema carcelario local, tiene prohibido dicha cooperación, con la excepción de delitos graves y no está permitido ofrecerle a ICE el acceso indiscriminado a los detenidos.

Preguntado sobre la seguridad de que el sheriff cumpla con la ley a rajatabla, Ridley Thomas dijo que “para eso está el inspector general, ese es su trabajo”.

“Hay que revisar, hacer visitas y verificar que se cumpla la ley, ese es su trabajo”, apuntó.

Ridley Thomas evadió la pregunta sobre sus aspiraciones a la alcaldía de Los Angeles al terminar su período en la junta de supervisores en 2020.

“Mi período se acaba ese año, la fecha para presentar la candidatura a la alcaldía es diciembre de 2021 y la elección es en marzo del 2022, es todo lo que puedo decirles…y es más de lo que le he dicho a nadie”, dijo Ridley Thomas quien de lograr convertirse en el edil angelino sería apenas el segundo afroamericano en lograrlo.  El primero fue Tom Bradley, quien gobernó a Los Angeles entre 1973 a 1993, antes de la ley que limitaba los periodos en el gobierno.

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